El representante Byron Donalds, republicano de Florida que se postula para gobernador, afirmó que los brotes de sarampión se deben a la “inmigración ilegal desenfrenada” durante el gobierno de Biden. Pero no encontramos ningún vínculo con casos de inmigración no autorizada en los numerosos e importantes brotes de sarampión recientes. Expertos en enfermedades infecciosas nos dijeron que el principal factor que impulsa estos casos es la disminución de las tasas de vacunación contra el sarampión en Estados Unidos.
Estados Unidos eliminó el sarampión en el 2000, lo que quiere decir que no hubo brotes sostenidos que duraran más de un año. Pero desde enero de 2025, los casos han aumentado notablemente y el estatus de eliminación ahora está en entredicho. El año pasado se registraron 2.289 casos confirmados, la cifra más alta desde 1991. Al 30 de agosto de 2026, se habían confirmado 2.903 casos, superando ya la cifra de 2025.
Donalds opinó sobre la causa de los brotes de sarampión durante una entrevista en el programa “Face the Nation” de CBS News el 23 de agosto, cuando la presentadora Margaret Brennan le preguntó si les diría a los padres de Florida que vacunaran a sus hijos contra la enfermedad. “No, en realidad, mi mensaje a los floridanos y, francamente, a los estadounidenses es que la razón por la que hemos visto un brote de sarampión en ciertas partes del país se debe a la inmigración ilegal desenfrenada a Estados Unidos durante la administración anterior”, respondió Donalds.

Cuando Brennan le pidió pruebas para respaldar esta afirmación, Donalds se refirió a “los brotes en El Paso, Texas, en el suroeste de Florida, donde vivo, y en muchas otras partes donde se sabe que existe una situación”, y agregó que las personas que ingresan al país ilegalmente “no han recibido la vacunación correspondiente”.
Al parecer, Donalds se refería a un brote en un centro de detención de inmigrantes, pero no está claro exactamente qué brotes vincula con la inmigración ilegal. No hemos recibido respuesta a las preguntas que enviamos a su oficina. No hay pruebas de que la inmigración ilegal durante la presidencia de Joe Biden haya causado el reciente aumento de casos de sarampión en Estados Unidos, pero sí existen pruebas claras de que las tasas de vacunación entre los niños estadounidenses han disminuido.
“El problema del sarampión en Estados Unidos se debe a la disminución gradual de las tasas de vacunación infantil”, nos comentó Noel T. Brewer, profesor de comportamiento en salud de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. “La mayoría de los casos actuales de sarampión se deben a la transmisión local. Una proporción considerable, aunque mucho menor, de los casos se origina en viajes internacionales. Los inmigrantes desempeñan un papel muy secundario en la crisis del sarampión en Estados Unidos”.
“No hay evidencia de que los brotes de sarampión de 2025-2026 se deban a la inmigración o a los inmigrantes”, nos dijo el Dr. Jonathan L. Temte, profesor de medicina familiar y salud comunitaria en la Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin, señalando que Estados Unidos tiene un largo historial de culpar a los inmigrantes por la propagación de enfermedades infecciosas. “Los CDC no registran el estatus migratorio de las personas diagnosticadas con sarampión. Los datos de salud pública muestran que la gran mayoría de los casos de sarampión en Estados Unidos provienen de residentes nacionales no vacunados”.
Como explicaremos, los datos indican que una proporción cada vez mayor de casos de sarampión se adquieren en Estados Unidos y no se importan de otros países. Entre los casos en los que las personas se infectaron en el extranjero, la mayoría están relacionados con residentes estadounidenses que viajaron al extranjero y luego regresaron.
Tampoco pudimos encontrar pruebas que vincularan el sarampión en el suroeste de Florida con la inmigración ilegal, a pesar de la insinuación de Donalds sobre una posible conexión. En El Paso, Texas, y en un condado adyacente, se han registrado algunos casos de sarampión en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y en un centro de detención del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos. Se ha confirmado poca información sobre los casos entre los detenidos, incluida la relativa al estatus migratorio de los infectados. Pero incluso si todas esas personas fueran indocumentadas, constituirían solo una pequeña fracción (menos del 6%) del total de casos de sarampión en Estados Unidos en lo que va del año. Se sabe que entornos como los centros de detención y las prisiones aceleran la propagación de enfermedades infecciosas.
La disminución de la vacunación incrementó los casos de sarampión
La prevalencia del sarampión en Estados Unidos ha estado estrechamente ligada a la vacunación en las comunidades estadounidenses: a menor tasa de vacunación, mayor es el número de casos. Recibir dos dosis de la vacuna contra el sarampión reduce el riesgo de contraer la enfermedad en un 97% ante una exposición.
Antes de que se lanzara la vacuna contra el sarampión en Estados Unidos en 1963, casi todos los niños contraían la enfermedad, según el sitio web de los CDC. Tras la disponibilidad de la vacuna, los casos de sarampión disminuyeron, pero el virus siguió circulando. En 1989, el calendario de vacunación incluyó una segunda dosis de la vacuna.
Posteriormente, los casos disminuyeron aún más y, para el año 2000, Estados Unidos había cumplido los criterios para la eliminación del sarampión “como resultado directo de una alta cobertura de vacunación infantil con dos dosis de la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR)”, según explica una actualización sobre el sarampión publicada por científicos de los CDC en abril de 2025. Un país puede mantener su estatus de eliminación del sarampión si registra brotes limitados cuando el sarampión se introduce desde otros países, pero no puede haber una transmisión local sostenida que dure más de un año.
La Organización Panamericana de la Salud revisará en noviembre los datos para determinar si Estados Unidos debe mantener su estatus de país libre de sarampión. Los expertos dudan de que el país lo conserve.
En un artículo de opinión publicado en STAT el 6 de agosto, Brewer señaló, por ejemplo, como preocupante que se hayan registrado casos cada semana desde principios de 2025. Fue entonces cuando se inició un gran brote en comunidades menonitas del oeste de Texas, que finalmente derivó en 762 casos en el estado y se extendió a varios estados y países. También mencionó un brote en Utah que parece haberse prolongado durante más de un año. Brewer preside un comité independiente que revisa el informe anual de los CDC para determinar si el país ha mantenido su estatus de eliminación. Publicó su artículo de opinión en STAT antes de que se realizara la revisión.
“Dado el contexto epidemiológico actual, parece muy probable que Estados Unidos pierda su estatus de eliminación del sarampión en 2026”, escribió otro grupo de investigadores en un artículo publicado el 2 de mayo en la revista The Lancet.
Maimuna Majumder, epidemióloga computacional del Boston Children’s Hospital y de la Facultad de Medicina de Harvard, y coautora del artículo publicado en The Lancet, nos comentó que ahora tiene aún menos confianza en que Estados Unidos mantenga su estatus de eliminación de sarampión que hace unos meses, cuando se publicó el estudio. “A medida que siguen apareciendo brotes en todo Estados Unidos debido a la baja tasa de vacunación, aumenta aún más el riesgo de perder dicho estatus”, afirmó.
Los datos de los CDC sobre el año escolar 2025-2026, publicados el 17 de agosto, muestran que el 92,4% de los niños de kínder habían recibido la vacuna MMR. Esta cifra es inferior al 95,2% registrado en el año escolar 2019-2020. Durante los siete años escolares anteriores, las tasas de vacunación se mantuvieron entre el 94% y el 95%. Asimismo, los datos de los CDC indican que el 94% de las personas que han tenido sarampión confirmado en 2026 no estaban vacunadas o se desconoce su estado de vacunación. Otro 3% recibió solo una de las dos dosis de la vacuna.
La disminución de las tasas de vacunación a nivel nacional no explica por completo por qué Estados Unidos es ahora más vulnerable a grandes brotes de sarampión, nos explicó Ana Bento, profesora adjunta del departamento de salud pública y de ecosistemas de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell. Estos brotes se están propagando en zonas de Estados Unidos con tasas de vacunación muy bajas.
“EL promedio nacional del 92 por ciento no describe a ninguna aula en particular”, dijo. “Describe el punto medio de un panorama que incluye escuelas con porcentajes cercanos al 20 por ciento y esas son las escuelas donde comienzan estos brotes”.
Bento y un colega crearon una base de datos que analiza la cobertura de la vacuna MMR en la mayoría de los estados de Estados Unidos y en el Distrito de Columbia, considerando los niveles de condado, distrito y escuela. En los resultados publicados el 18 de agosto en Nature Medicine, los investigadores calcularon si las comunidades alcanzaron, y en qué momento, un nivel de vacunación que permitiera la transmisión sostenida del sarampión. Descubrieron que, en promedio, las escuelas superaron este umbral durante el año escolar 2022-2023.
Bento explicó que estos focos de alta vulnerabilidad no son visibles al monitorear la cobertura de vacunación a nivel de condado, ya que las escuelas grandes tienden a tener tasas de vacunación más altas que las pequeñas, lo que dificulta la detección de grupos de niños no vacunados. También señaló que los datos de su grupo no incluyen a los niños que reciben educación en el hogar, y que esta modalidad ha aumentado en los últimos años. Algunos brotes recientes se han producido en comunidades con altas tasas de educación en el hogar, afirmó.
Durante años, los investigadores de enfermedades infecciosas han observado brotes de sarampión en lo que los científicos de los CDC han denominado “comunidades subvacunadas y cerradas”.
“En la práctica, esto significa que los brotes no se producen al azar”, explicó Bento. “Se producen en lugares específicos donde se han concentrado niños susceptibles”.
El porcentaje de casos procedentes del extranjero ha caído
Los CDC no hacen un seguimiento del estatus migratorio de las personas con sarampión. Sin embargo, la agencia sí registra si los casos de sarampión en Estados Unidos fueron importados internacionalmente, es decir, si una persona probablemente se haya infectado en el extranjero y luego haya traído el virus al país.
En un escenario en el que el sarampión ha sido eliminado, la mayor proporción de casos es importada, mientras que cuando el sarampión circula más dentro de un país, ese porcentaje disminuye. Estos datos indican que una proporción creciente de casos de sarampión en Estados Unidos se adquieren localmente y no se importan del extranjero.
Entre 2001 y 2011, el 41% de los casos de sarampión fueron importados, según investigadores de los CDC. Esta proporción disminuyó posteriormente. Un análisis de los CDC de los casos entre 2013 y 2019 encontró que el 12% fueron importados, con un aumento al 31% durante los años de la pandemia de 2020 a 2023. Para el 1 de enero al 17 de abril de 2025, el último período para el cual los CDC publicaron datos sobre casos importados, el sarampión importado internacionalmente representó solo el 6% de los casos. Desde el año 2000, la mayoría de los casos importados han sido traídos de regreso al país por residentes estadounidenses no vacunados que viajan al extranjero, según el sitio web de los CDC, y esto siguió siendo cierto a principios de 2025. Los científicos de la agencia informaron que el 92% de los casos importados a principios de 2025 eran residentes de Estados Unidos.
El proyecto de seguimiento del sarampión de la Universidad Johns Hopkins, que recopila datos de diversas fuentes, incluidos los departamentos de salud estatales y locales, también clasifica los casos confirmados según sean de transmisión local o importados del extranjero o de otros estados. Según este recuento, el 5% de los casos desde principios de 2025 han sido importados. “De los casos importados, la gran mayoría se dan en viajeros que regresan de otros países con brotes de sarampión activos”, indica el sitio web del proyecto.
Cabe destacar que la mayoría de los casos importados de sarampión en el pasado reciente han involucrado a residentes estadounidenses no vacunados que viajaron a Europa, Asia o África, y no en las Américas. Entre 2001 y 2019, en los brotes de sarampión en Estados Unidos con al menos 50 casos, los países de origen conocidos fueron Israel, el Reino Unido, Bélgica, Ucrania y Filipinas.
¿Qué se sabe sobre los recientes brotes importantes?
Tampoco está claro qué pruebas tuvo en cuenta Donalds al vincular los grandes brotes recientes en Estados Unidos con la inmigración ilegal durante la presidencia de Biden.
Hace más de un año escribimos por primera vez sobre las afirmaciones infundadas que vinculaban el gran brote de Texas, identificado inicialmente en comunidades menonitas del condado de Gaines en enero de 2025, con la inmigración ilegal. Según los CDC, el origen del brote es desconocido.
“No sabemos con exactitud cómo comenzó el brote en el condado de Gaines”, nos dijo Chris Van Deusen, director de relaciones con los medios del Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas. “Se propagó a través de una comunidad con bajos índices de vacunación”.
Majumder afirmó que el aspecto “más preocupante” del brote en Texas es que, en lugar de “quedarse localizado en una sola comunidad con baja tasa de vacunación, el brote se propagó no solo por todo el estado, sino también a otros estados”.
Una vez en otras comunidades, el sarampión continuó propagándose. “Estos brotes demuestran que la baja tasa de vacunación en Estados Unidos está ahora tan extendida que una comunidad con bajos índices de vacunación puede provocar un brote completamente autóctono en otra”, afirmó Majumder.
Según explica la Asociación Histórica Estatal de Texas, una organización sin fines de lucro, los menonitas que vivían en México desde la década de 1920 intentaron establecer una comunidad en el condado de Gaines, Texas, en 1977. El grupo inicial tuvo dificultades con su estatus migratorio hasta que 600 miembros de la comunidad obtuvieron la residencia legal en 1980, y la comunidad mantiene vínculos con comunidades menonitas en el extranjero.
El brote en el condado de Gaines, de hecho, desencadenó un gran brote de sarampión en Chihuahua, México. “El brote en Chihuahua se originó en un niño no vacunado que había visitado Seminole, Texas, y cada uno de los más de cien casos secuenciados por las autoridades mexicanas presentaba el mismo linaje”, dijo Bento. “Exportamos esta epidemia”.
Bento afirmó que, si bien no se ha establecido cómo llegó el sarampión al condado de Gaines, los datos genómicos indican que el linaje del sarampión era el mismo que causó un brote en Canadá con vínculos con comunidades menonitas a partir de octubre de 2024, lo que sugiere una posible propagación desde Canadá a Estados Unidos.
“Estados Unidos, Canadá y México han estado intercambiando casos de sarampión durante el último año y medio”, dijo Brewer. “Es uno de los factores que han dificultado que cualquiera de estos países detenga por completo la transmisión en curso”.
El brote en Utah, que se prolonga desde mediados de 2025, afectó inicialmente a comunidades vinculadas a la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Por su parte, un brote importante en Carolina del Sur, centrado en iglesias y escuelas evangélicas del condado de Spartanburg, se extendió desde octubre de 2025 hasta marzo de 2026.
Bento afirmó que no se había identificado ningún vínculo entre estos brotes y la inmigración no autorizada.
Ella y sus colegas escribieron en un comentario publicado el 13 de agosto en la revista Vaccine que el brote en Carolina del Sur se propagó en un área con una alta tasa de exenciones religiosas a los requisitos de vacunación escolar, que se multiplicó por seis en el condado de Spartanburg entre los años escolares 2013-2014 y 2024-2025.
En el condado de Spartanburg, los investigadores descubrieron que el 73% de las escuelas con tasas de vacunación contra el sarampión, las paperas y la rubéola inferiores al 80% habían registrado casos de sarampión, mientras que solo el 5% de las escuelas con tasas de vacunación del 95% o superiores los habían registrado. “Esto se debe a las políticas locales de exención, no a la migración”, afirmó Bento.
Tampoco pudimos encontrar ningún vínculo entre la inmigración y los brotes de sarampión en el suroeste de Florida, a pesar de que Donalds mencionó casos en esta área como ejemplo cuando se le pidió que justificara su afirmación de que la inmigración ilegal había provocado brotes de sarampión.
En 2026 se produjo un brote de sarampión en el condado de Collier que se originó en la Universidad Ave María, una institución privada católica. El condado reportó 107 casos de sarampión entre enero y abril. Sin embargo, no hay evidencia de que este brote estuviera relacionado con la inmigración ilegal. El decano de estudiantes de la universidad informó en una carta a los estudiantes que el departamento de salud de Florida “ha indicado que estos casos de sarampión probablemente se originaron con el viaje de vacaciones de un estudiante desde otro estado”, según NBC News.
Casos en centros de detención de Texas
Donalds también mencionó un brote en El Paso, Texas. Este año se registraron casos de sarampión en centros de detención federales de Texas, incluido uno de ICE en El Paso. Aún no se ha determinado la situación legal de las personas involucradas ni el origen del brote. Ni ICE ni el departamento de salud pública de El Paso respondieron a nuestra solicitud de comentarios.
El departamento de salud pública de El Paso reporta 16 casos este año en entornos colectivos y ocho casos en la comunidad. El medio de noticias local El Paso Matters informó que los 16 casos colectivos se registraron en el centro de detención de ICE, Camp East Montana. El epidemiólogo principal de El Paso declaró al medio que los ocho casos en la comunidad correspondían a personas que trabajaban para el gobierno federal o que trabajaban o tenían vínculos con el Centro de Detención de West Texas, en el cercano condado de Hudspeth, donde se ha reportado un brote de sarampión de mayor magnitud.
Según el Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas, el condado de Hudspeth registró 136 casos confirmados de sarampión en 2026. Van Deusen, portavoz del departamento de salud estatal, nos informó que los 136 casos correspondían a personas recluidas en centros de detención federales.
El Centro de Detención del Oeste de Texas alberga a reclusos bajo custodia de los Alguaciles Federales de Estados Unidos, entre los que se incluyen inmigrantes detenidos, según el Texas Tribune. Se desconoce cuántos inmigrantes detenidos hay en el centro, cuál era el estatus migratorio de las personas que contrajeron sarampión y cómo se propagó la enfermedad en las instalaciones.
Independientemente del origen de la infección inicial, un factor que influye en la propagación de la enfermedad es la propia naturaleza de los centros de detención.
“El sarampión es extremadamente contagioso y tiende a provocar brotes explosivos en entornos con alta concentración de personas, como centros de detención y prisiones”, declaró Jennifer Nuzzo, directora del Centro de Pandemias de la Universidad de Brown, a Scientific American cuando se informó por primera vez de un brote de sarampión en el Campamento East Montana. “Siempre que un grupo de personas no vacunadas o con un esquema de vacunación incompleto se encuentra hacinado en un espacio común cerrado durante un período prolongado, es de esperar que se produzcan brotes si se introduce una infección”.
En el caso del brote en Texas, los correos electrónicos obtenidos por El Paso Matters sugieren que las demoras en la notificación de casos y la “escasa comunicación de información entre ICE y un hospital dificultaron la capacidad de El Paso para rastrear y contener las infecciones”, según Bento. Mientras tanto, los correos electrónicos muestran que los trabajadores de salud pública se enfrentaban a la falta de información sobre la cobertura de vacunación en los centros de detención.
“El fallo documentado en Texas radicó en los controles, la vacunación y la presentación de informes dentro de la custodia federal”, dijo Bento.
Añadió que, a diferencia del gran brote que se produjo en Texas el año anterior, el de 2026 en la zona de El Paso no se propagó con rapidez en la comunidad. “Tanto el condado de El Paso como el de Gaines sufrieron la introducción del sarampión en el mismo estado durante el mismo período”, declaró Bento. “En El Paso, con una cobertura de vacunación infantil de aproximadamente el 96%, se registraron ocho casos comunitarios. En el condado de Gaines, con un 77%, se registraron 414. La variable determinante fue la cobertura de vacunación local, no la proximidad a la frontera”.
Traducción de Google Translate editada por Catalina Jaramillo.
FactCheck.org no acepta publicidad. Dependemos de subvenciones y donaciones individuales de personas como usted. Por favor considere una donación. Las donaciones con tarjeta de crédito se pueden hacer a través de nuestra página para donar. Si prefiere donar con un cheque, envíelo a: FactCheck.org, Annenberg Public Policy Center, P.O. Box 58100, Philadelphia, PA 19102.