Al explicar su razonamiento para lanzar ataques aéreos estadounidenses contra Irán, el presidente Donald Trump afirmó: “Un régimen iraní armado con misiles de largo alcance y armas nucleares representaría una grave amenaza para cada estadounidense”. Pero expertos en control de armas han cuestionado su afirmación de que Irán “pronto” podría tener misiles capaces de alcanzar Estados Unidos, y dicen que no hay pruebas de que el país “intentó reconstruir” las instalaciones de enriquecimiento nuclear dañadas por los ataques estadounidenses del año pasado.

Trump presentó por primera vez su argumento a favor del bombardeo militar de Estados Unidos e Israel, que comenzó el 28 de febrero, en dos videos ese día y al día siguiente. En sus primeras declaraciones, dijo: “Nuestro objetivo es defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní, un grupo despiadado de gente muy dura y terrible. Sus actividades amenazantes ponen en peligro directo a Estados Unidos, a nuestras tropas, a nuestras bases en el extranjero y a nuestros aliados en todo el mundo”. Se centró específicamente en impedir que Irán adquiera un arma nuclear.
“La política de Estados Unidos, en particular la de mi administración, siempre ha sido que este régimen terrorista nunca pueda tener un arma nuclear. Lo repito: nunca pueden tener un arma nuclear”, declaró Trump. El 2 de marzo, la Casa Blanca publicó una lista de 74 veces que Trump ha dicho algo similar, y en el comunicado de prensa declaró: “Esta posición, arraigada en una política estadounidense bipartidista de larga data, guía sus acciones para garantizar que el principal estado patrocinador del terrorismo no pueda amenazar al mundo con una devastación nuclear”.
Hace un año, a fines de marzo de 2025, la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos evaluó que “Irán no está construyendo un arma nuclear y que [el líder supremo, el ayatolá Ali] Jamenei no ha reautorizado el programa de armas nucleares que suspendió en 2003”. Sin embargo, en una audiencia en el Congreso sobre esa evaluación, la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, también dijo: “El inventario de uranio enriquecido de Irán está en sus niveles más altos, lo que no tiene precedentes en un estado sin armas nucleares”.
En junio pasado, Trump dijo que creía que Irán estaba “muy cerca” de obtener un arma nuclear, una aparente contradicción con la evaluación de la Comunidad de Inteligencia. Días después, Estados Unidos bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes. En sus comentarios del 28 de febrero, Trump reiteró su afirmación de que esos ataques militares habían “destruido el programa nuclear del régimen” en esos sitios. (Como hemos escrito, expertos y un informe clasificado de inteligencia estadounidense dijeron que los sitios fueron dañados y el programa de enriquecimiento se retrasó, pero los sitios y las capacidades nucleares no fueron completamente destruidos). Trump dijo que Irán se negó a llegar a un acuerdo después de los bombardeos de junio y se negó a “renunciar a sus ambiciones nucleares, y no podemos soportarlo más”.
“En cambio, intentó reconstruir su programa nuclear y continuar desarrollando misiles de largo alcance que ahora pueden amenazar a nuestros muy buenos amigos y aliados en Europa, nuestras tropas estacionadas en el extranjero, y pronto podrían llegar a la patria estadounidense”, dijo el presidente.
Explicaremos lo que dicen los expertos en control de armas sobre las capacidades de misiles de largo alcance de Irán y el estado de su dañado programa de enriquecimiento nuclear.
Programa nuclear
En sus comentarios del 28 de febrero, Trump afirmó que Estados Unidos “se asegurará de que Irán no obtenga un arma nuclear” y que, tras el bombardeo estadounidense de junio de 2025 a sus instalaciones nucleares, Irán “intentó reconstruir su programa nuclear”. Expertos en control de armas nos informaron que el bombardeo del año pasado retrasó el programa nuclear iraní y que no hay pruebas de que el país lo estuviera reconstruyendo.
“Ante la falta de monitoreo del OIEA, la información precisa es escasa”, nos dijo por correo electrónico Emma Sandifer, coordinadora de programas en el no partidista Centro para el Control y la No Proliferación de Armas, refiriéndose al Organismo Internacional de Energía Atómica. El OIEA no ha podido evaluar los tres sitios del programa nuclear bombardeado, aunque ha inspeccionado todas las demás instalaciones nucleares declaradas en el país, según declaró el director del OIEA a Reuters en enero.
“Estas acciones son correctas”, dijo Trump en su declaración en video del 1 de marzo, “y son necesarias para garantizar que los estadounidenses nunca tengan que enfrentarse a un régimen terrorista radical y sanguinario armado con armas nucleares y muchas amenazas”.
Una semana antes de la reciente operación militar, el 21 de febrero, el enviado especial de Trump para Medio Oriente, Steve Witkoff, fue más categórico al describir un marco de tiempo para las ambiciones nucleares de Irán. Witkoff declaró en una entrevista con Fox News que, si bien Irán afirma que su capacidad nuclear “se trata de su programa civil (…) han estado enriqueciendo muy por encima del nivel que se necesita para energía nuclear civil. Está al 60%. Probablemente estén a una semana de tener material de grado industrial para fabricar bombas, y eso es realmente peligroso”. Pero expertos nos dijeron que probablemente tomaría meses para que Irán enriqueciera uranio a ese nivel y luego mucho más tiempo antes de que el “material para fabricar bombas” pudiera convertirse en un arma.
Daryl G. Kimball, director ejecutivo de la Asociación de Control de Armas, una organización no partidista que ofrece análisis sobre control de armas y cuestiones de seguridad nacional, nos dijo que “es evidente que a Irán le tomaría años reconstruir por completo sus plantas de enriquecimiento” que fueron bombardeadas en junio de 2025. “Es posible que Irán tenga una cantidad muy pequeña de centrifugadoras operativas en algún lugar no revelado”, dijo Kimball. “Pero aun así, tomaría meses para que una cantidad menor de centrifugadoras lograra lo que miles de centrifugadoras en estas importantes instalaciones podrían haber hecho”, que sería enriquecer pequeñas cantidades de uranio a nivel de grado armamentístico y luego convertirlo en metal para ser utilizado en un arma. “Tomaría más tiempo fabricar un dispositivo explosivo nuclear”.
Eliana Johns, investigadora principal asociada del proyecto de información nuclear de la Federación de Científicos Estadounidenses, nos comentó: “Si Irán enriquece uranio para fabricar armas, necesitarán convertir el material en armamento y desarrollar un dispositivo nuclear con otros componentes sensibles. Es relativamente fácil colocar diversas cargas útiles en un misil; sin embargo, si bien Irán ciertamente posee misiles balísticos que teóricamente podrían usarse para este propósito, aún existen desafíos para diseñar un dispositivo nuclear que pueda acoplarse al misil previsto, detone cuando se desee, sobreviva a la reentrada y alcance su objetivo con precisión”.
Como hemos informado antes, el “tiempo de ruptura” (término que se refiere al tiempo que Irán necesitaría, si así lo decidiera, para producir uranio de grado armamentístico que luego pudiera utilizarse para una bomba) había sido de aproximadamente una semana durante al menos los últimos años. Sin embargo, “el ‘tiempo de ruptura’ suele ser engañoso”, afirmó Sandifer. “Si bien el tiempo que Irán pudo haber tardado en enriquecer suficiente uranio de grado armamentístico para armas nucleares pudo haber sido en otras ocasiones cuestión de semanas, eso es solo una pieza del rompecabezas. Después de este punto, una vez que tienes el uranio de grado armamentístico, Irán tendría que fabricar el resto del arma. Este proceso probablemente tomaría mucho más tiempo, quizás meses a un año”
Dijo que estimar este tiempo es difícil, ya que el OIEA no ha podido evaluar las operaciones de Irán desde los ataques aéreos de junio de 2025. “Independientemente de ello, los daños al programa de armas nucleares de Irán, por graves que sean, probablemente prolongaron cualquier ‘tiempo de ruptura’, ya sea relacionado con las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido o con la fabricación de un arma nuclear”.
Kimball afirmó que los bombardeos del año pasado “dañaron gravemente las principales instalaciones de enriquecimiento de uranio de Irán, pero no su determinación de mantener un programa nuclear ni su experiencia en materia nuclear. La operación tampoco eliminó ni ayudó a contabilizar los 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de U-235 que Irán ya tenía almacenados, y que, según informó esta semana el OIEA, están enterrados en el complejo nuclear iraní cerca de Isfahán”.
Para que sea apto para armas, el uranio debería estar enriquecido al 90%. Isfahán es uno de los sitios afectados por los ataques de junio, pero, una vez más, el OIEA no ha tenido acceso al sitio para contabilizar el material enriquecido al 60%.
En cuanto a la declaración de Trump de que Irán “intentó reconstruir su programa nuclear” tras los ataques aéreos del año pasado, Kimball y Sandifer afirmaron que no hay pruebas de ello. “No hay evidencia del OIEA, ni de análisis independientes de imágenes satelitales comerciales, ni ninguna prueba presentada ante el Congreso por la comunidad de inteligencia estadounidense de que Irán estuviera reconstruyendo las instalaciones nucleares dañadas y preparándose para reiniciar las operaciones de enriquecimiento”, declaró Kimball.
Sandifer afirmó que imágenes satelitales de enero “mostraron actividades de reparación en dos de los sitios nucleares iraníes bombardeados en junio de 2025: las instalaciones de Natanz e Isfahán. Sin embargo, no hay pruebas de que Irán haya tomado medidas para reconstruir su programa nuclear más allá de estas reparaciones. Algunos expertos creen que esta actividad no fue una señal de reconstrucción, sino una evaluación de los daños a activos clave”.
Otros expertos también han afirmado que no hay pruebas de que Irán haya reiniciado un programa de enriquecimiento nuclear. “Hoy en día, la conclusión general es que existe una suspensión de facto del enriquecimiento”, declaró al Wall Street Journal Robert Einhorn, miembro sénior de la iniciativa de control de armas y no proliferación del centro de estudios Brookings Institution y exfuncionario del Departamento de Estado durante la administración Obama. “No se está llevando a cabo ningún enriquecimiento”.
Antes de los atentados de junio de 2025, un informe del OIEA del 31 de mayo de 2025 afirmaba que “no existen indicios creíbles de un programa nuclear estructurado no declarado en curso” para desarrollar armas nucleares en Irán, y señalaba que altos funcionarios del país habían declarado que el uso de armas nucleares era “incompatible con la ley islámica”. Sin embargo, el OIEA expresó su preocupación por las “reiteradas declaraciones de ex altos funcionarios iraníes sobre la plena capacidad de Irán para fabricar armas nucleares”.
La agencia declaró: “El hecho de que Irán sea el único Estado sin armas nucleares del mundo que produce y acumula uranio enriquecido al 60% sigue siendo motivo de grave preocupación, lo que ha atraído la atención internacional dadas sus posibles implicaciones para la proliferación”.
En sus declaraciones del 28 de febrero, Trump habló en general de “eliminar las amenazas inminentes del régimen iraní”.
Kimball nos dijo que “si bien el programa nuclear de Irán sigue siendo un riesgo de proliferación a mediano y largo plazo, no había ni hay una amenaza nuclear iraní inminente; Irán no está cerca de ‘utilizar como arma’ su material nuclear como para justificar la ruptura de las negociaciones y el lanzamiento del ataque estadounidense-israelí”.
Hablando en la Casa Blanca el 3 de marzo, Trump dijo sobre los ataques militares estadounidenses: “Si no hubiésemos hecho lo que estamos haciendo ahora mismo, habría habido una guerra nuclear y ellos [Irán] habrían destruido a muchos países”.
¿Misiles capaces de llegar a Estados Unidos?
En su discurso del Estado de la Unión del 24 de febrero, Trump dijo que Irán estaba “trabajando para construir misiles que pronto llegarán a los Estados Unidos de América”.
Si bien “pronto” es un término subjetivo, expertos afirman que la amenaza de que Irán desarrollara un misil balístico intercontinental capaz de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos no era particularmente inminente. Un experto estimó el plazo en varios años, mientras que otros han dicho que Irán tardaría una década o más en desarrollar un misil balístico intercontinental funcional.
“El arsenal de misiles de Irán sigue siendo uno de los pilares de su estrategia de seguridad”, nos dijo Sandifer, del Centro para el Control de Armas y la No Proliferación. “Sin embargo, hay poca evidencia de que Irán pueda construir misiles que alcancen Estados Unidos en un futuro próximo. Estimaciones recientes determinaron que Irán no solo carece de capacidad para misiles balísticos intercontinentales, sino que el país parece haber mantenido su límite autoimpuesto de alcance de misiles de 2.000 km”.
Rosemary Kelanic, directora del programa de Medio Oriente de Defense Priorities, un grupo de expertos con sede en Washington que aboga por la moderación en la política exterior estadounidense, dijo que Irán actualmente carece de la capacidad tecnológica para construir un misil balístico intercontinental efectivo (ICBM, por sus siglas en inglés).
“Si construyes un ICBM, hay muchos detalles técnicos por detrás, pero en términos generales, tienes que poder lanzar algo desde la atmósfera a la órbita baja terrestre”, nos explicó Kelanic en una entrevista telefónica. “Luego, tienes que poder reingresarlo a la atmósfera sin que se queme al reingresar, lo cual supone un nivel de dificultad tecnológica diferente. Todavía no hay pruebas de que Irán pueda hacer eso. Y además, tienes que poder colocarle una ojiva (…) y la dificultad extra de miniaturizar la ojiva para colocarla en un misil capaz de disparar tan lejos de la atmósfera y luego regresar sin que se queme al reingresar. Además, tienes que implementar sistemas de guiado para asegurar que aterrice en el lugar correcto. Y tampoco hay pruebas de que Irán pueda hacer eso”.
Además del discurso sobre el Estado de la Unión, Trump dijo en otras dos ocasiones la semana pasada que Irán está desarrollando misiles de largo alcance que “pronto” podrían llegar a Estados Unidos.
Un día después del discurso sobre el Estado de la Unión, el secretario de Estado Marco Rubio fue más cauto cuando un periodista le preguntó qué tan lejos estaba Irán de lograr el desarrollo de misiles que pudieran alcanzar Estados Unidos.
“No especularé sobre cuán lejos están, pero ciertamente están tratando de lograr, y esto no es nuevo, misiles balísticos intercontinentales”, dijo Rubio. “Por ejemplo, los has visto intentar lanzar satélites al espacio. Los has visto aumentar el alcance de los misiles que tienen ahora, y claramente están encaminados a algún día poder desarrollar armas que podrían alcanzar el territorio continental de Estados Unidos. Ya poseen armas que podrían alcanzar gran parte de Europa, ahora mismo, mientras hablamos. Y los alcances siguen creciendo exponencialmente cada año, lo cual me sorprende. Para un país que enfrenta sanciones, cuya economía está en ruinas, cuya gente sufre, y que de alguna manera aún encuentra el dinero para invertir en misiles de mayor capacidad cada año. Esta es una amenaza insostenible”.
Varios demócratas rechazaron la idea de que Irán “pronto” podría llegar al territorio continental de Estados Unidos con misiles.
“No había forma de que ningún misil balístico iraní pudiera impactar en territorio continental de Estados Unidos”, dijo el senador demócrata Rubén Gallego en CNN el 1 de marzo. “Eso es completamente falso”.
“Toda la información de inteligencia que he visto en 13 años en los Comités de las Fuerzas Armadas y de Relaciones Exteriores me indica que no existe una amenaza inminente de Irán que justifique enviar a nuestros hijos e hijas a la guerra”, dijo el senador demócrata Tim Kaine en Fox News. “El asunto de los misiles es importante. La información de inteligencia sugiere que Irán podría tener misiles que podrían alcanzar Estados Unidos en una década. No había nada inminente en esto”.
Kaine se refería a un informe de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) publicado en mayo pasado que afirmaba: “Irán cuenta con vehículos de lanzamiento espacial que podría utilizar para desarrollar un ICBM militarmente viable para 2035 si Teherán decide desarrollar esta capacidad”. El informe, que evaluaba las amenazas de misiles que podría enfrentar el escudo de defensa antimisiles “Cúpula Dorada” propuesto por Trump, proyectaba que Irán podría contar con 60 ICBM para 2035.
“Básicamente, las agencias de inteligencia estadounidenses han dicho que Irán necesitaría 10 años para construir misiles balísticos intercontinentales capaces de atacar militarmente a Estados Unidos, si decidiera hacerlo”, dijo Kelanic. “Y no indicaron necesariamente que hubiera pruebas de que Irán hubiera decidido hacerlo (…) Para mí, eso no se entiende como pronto”.
“La preocupación por el desarrollo de misiles de largo alcance por parte de Irán no es nueva”, nos dijo Kimball, de la Asociación para el Control de Armas, en un correo electrónico. “Estados Unidos está a 10.000 km de Irán. El alcance máximo de un misil balístico iraní desplegado es de 2.000 km”.
Kimball señaló que la ventana de 10 años ha sido la estimación de inteligencia durante casi tres décadas.
“Una estimación de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos de 1999 predijo que Estados Unidos probablemente enfrentaría una amenaza de misiles balísticos intercontinentales de Irán en 2015. Ahora estamos en 2026”, dijo Kimball.
Kimball afirmó que la evaluación de la DIA para 2025 no solo preveía que Irán tardaría una década en desarrollar un misil balístico capaz de alcanzar a Estados Unidos, sino que “Irán tendría que esforzarse decididamente para lograr esas capacidades en ese plazo”, afirmó. “Una década o más no es ‘pronto'”.
Sin embargo, en varias publicaciones en X del 25 de febrero, Jeffrey Lewis, un experto en seguridad global del Middlebury College, advirtió que muchos estaban malinterpretando el contexto del informe de la Agencia de Inteligencia de Defensa.
“La pregunta no era ‘¿Cuándo Irán tendrá un ICBM?’, sino ‘¿Cómo será el entorno de amenazas en 2035, cuando la Cúpula Dorada esté plenamente operativa?’”, escribió Lewis. “En otras palabras, no se trata de ‘¿Cuándo podrá mi amiga tener un bebé?’. La pregunta es: ‘¿Cuántos hijos tendrá mi amiga en 2035?’. Es fácil decir que tu amiga podría tener un hijo dentro de diez años y que esperas que tenga tres.”
Un artículo del 2 de marzo en el Wall Street Journal informó que Lewis “dijo que incluso si Teherán quisiera seguir construyendo armas, probablemente tomaría al menos dos o tres años construir un solo misil basándose en la historia de cómo otras naciones desarrollaron misiles similares”.
“Funcionarios estadounidenses llevan afirmando desde finales de la década de 1990 que Irán está a poco más de una década de desarrollar un ICBM y que está buscando esa capacidad”, nos dijo Johns, de la Federación de Científicos Estadounidenses. “Sin embargo, construir un ICBM capaz de impactar con precisión el territorio continental de Estados Unidos requeriría superar importantes obstáculos técnicos en materia de propulsión, guiado y reingreso, entre otros. Y hay poca evidencia que indique que Irán tenga esta capacidad o tenga intención de desarrollarla. Dada la falta de información pública y verificable, la evaluación de la DIA y las declaraciones de la administración son difíciles de evaluar, especialmente en cuanto al plazo en que Irán podría desarrollar y desplegar estos misiles de mayor alcance. Cabe destacar también que partes de Europa del Este han estado técnicamente dentro del alcance de los misiles iraníes durante años”.
En una entrevista con India Today TV publicada el 25 de febrero, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, negó que Irán estuviera desarrollando misiles balísticos intercontinentales, informó Reuters.
“No estamos desarrollando misiles de largo alcance. Hemos limitado su alcance a menos de 2.000 kilómetros intencionalmente”, dijo. “No queremos que se convierta en una amenaza global. Solo los tenemos para defendernos. Nuestros misiles generan disuasión”.
El 2 de marzo, Rubio habló sobre la destrucción de los misiles balísticos de corto alcance de Irán como el objetivo de la operación militar estadounidense. “Esta operación era necesaria porque Irán, en aproximadamente un año o año y medio, cruzaría la línea de inmunidad, lo que significa que tendría tantos misiles de corto alcance, tantos drones, que nadie podría hacer nada al respecto, porque podrían tener al mundo entero como rehén”, dijo.
Traducción de Google Translate editada por Catalina Jaramillo.
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