El presidente Donald Trump afirmó que el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán “no nos afecta realmente” [a Estados Unidos] de la misma manera que a “otros países”. Es cierto que una pequeña parte de las importaciones de petróleo estadounidenses proviene del golfo Pérsico. Sin embargo, Estados Unidos se ha visto afectado por el aumento global del precio del petróleo.
Desde que la vía marítima quedó prácticamente cerrada, reduciendo significativamente las exportaciones de petróleo crudo de la región del golfo Pérsico, los precios del petróleo aumentaron en porcentajes de dos dígitos, lo que contribuyó a un incremento de más de 50 centavos en el precio promedio de un galón de gasolina en Estados Unidos.
“Estados Unidos se ve afectado sin duda”, nos comentó en un correo electrónico Mark Finley, investigador no residente en energía y petróleo global del Instituto Baker de la Universidad Rice. Dado que es un mercado de petróleo global, “si algo falla en algún lugar, el precio sube en todas partes”, explicó.
Irán ha bloqueado el flujo de petróleo y otras mercancías a través del estrecho en represalia por los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel, que comenzaron el 28 de febrero. Irán ha amenazado con disparar o bombardear a los buques que intenten pasar por el estrecho cuerpo de agua que separa Irán de Omán y conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.

En 2025, se transportaron a través del estrecho unos 20 millones de barriles diarios de crudo y otros productos derivados del petróleo. Este volumen se ha reducido a “un goteo” desde que comenzó el conflicto entre Estados Unidos-Israel e Irán, según la Agencia Internacional de Energía.
En una conferencia de prensa el 9 de marzo, Trump habló de ofrecer un “seguro contra riesgos” a los petroleros que operan en la región, posiblemente a través de buques de la Armada estadounidense escoltando a los petroleros, “porque hay que mantener el flujo en los estrechos”.
Pero luego dijo: “Todo esto, afecta a otros países mucho más que a Estados Unidos. A nosotros, no nos afecta realmente. Tenemos muchísimo petróleo. Tenemos enormes reservas de petróleo y gas, mucho más de lo que necesitamos”. Y añadió: “Es decir, estamos haciendo esto por otras partes del mundo, incluyendo países como China. Ellos obtienen gran parte de su petróleo a través del estrecho. Así que, lo estamos haciendo”.
En comparación con otras naciones, Estados Unidos obtiene solo una pequeña parte de su petróleo crudo de los países de Oriente Medio, para los cuales el estrecho es la principal ruta de exportación de productos petrolíferos.
El año pasado, Estados Unidos importó aproximadamente 490.000 barriles de petróleo crudo al día de países del golfo Pérsico, entre los que se incluyen Baréin, Irán, Irak, Kuwait, Catar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. Esto representó cerca del 8% de los casi 6,2 millones de barriles diarios que Estados Unidos importó en total, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. (Canadá y México fueron la fuente de aproximadamente el 70% de las importaciones de crudo estadounidenses el año pasado, y Canadá por sí sola representó algo más del 63%).
Mientras tanto, según informó la Agencia Internacional de Energía, “aproximadamente el 80% del petróleo y los productos derivados del petróleo que transitaron por el estrecho en 2025 tenían como destino Asia”, siendo China, India y Japón los principales importadores de la región. China, a la que Trump mencionó explícitamente, recibe entre el 45% y el 50% de sus importaciones a través del estrecho, según el Centro de Política Energética Global.
Pero no es cierto afirmar que el bloqueo iraní del estrecho no “afecta realmente” a los estadounidenses, como afirmó Trump. El hecho de que Estados Unidos sea el principal productor mundial de petróleo crudo y que una proporción relativamente pequeña de sus importaciones provenga del golfo Pérsico no significa que los estadounidenses no sufrirán las consecuencias.
“Nos protege en el sentido de que no vamos a tener problemas para encontrar suministro, pero los precios son globales, así que de todas formas subirán”, nos dijo Abhi Rajendran, director de Investigación de Mercados Petroleros de Energy Intelligence, en una entrevista.
Como ya hemos informado, Estados Unidos aún depende de algunas importaciones porque gran parte del crudo producido en el país es más ligero o menos denso, mientras que muchas refinerías estadounidenses fueron configuradas hace mucho tiempo para utilizar crudos más pesados, producidos en otras partes del mundo, como Canadá. Por eso, Estados Unidos también exporta una gran parte del petróleo que produce.
Trump escribió en las redes sociales que el alza de los precios del petróleo es, en realidad, algo positivo. “Estados Unidos es, con mucha diferencia, el mayor productor de petróleo del mundo, así que cuando suben los precios del petróleo, ganamos mucho dinero”, dijo el presidente.
En su correo electrónico, Finley nos dijo que “las compañías petroleras estadounidenses, sus empleados y los estados donde operan se benefician de los precios más altos”. Pero en cuanto a los consumidores, incluidos los hogares y las empresas, dijo, “cargan con el peso de los precios más altos en las gasolineras”, así como en “todo lo que utiliza petróleo”.
Señaló que el precio de la gasolina, el diésel y otros productos derivados del petróleo en Estados Unidos “ha subido drásticamente” desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán.
En una actualización de febrero, la Agencia Internacional de Energía declaró: “Dado que alrededor del 25% del comercio mundial de petróleo por vía marítima transita por el Estrecho, y que las opciones para evitarlo son limitadas, cualquier interrupción en los flujos a través del Estrecho tendría enormes consecuencias para los mercados petroleros mundiales”. Advirtió que una interrupción prolongada de los envíos provocaría escasez de suministro de petróleo y haría inevitables aumentos de precios.
Como ya lo hemos dicho, la mayor parte del precio de la gasolina está determinada por el precio del petróleo crudo, que las refinerías utilizan para producir gasolina y otros derivados del petróleo. El precio del petróleo crudo se fija internacionalmente y se basa principalmente en factores de oferta y demanda a nivel mundial.
Desde que comenzaron los ataques aéreos contra Irán, el precio del crudo West Texas Intermediate, el referente estadounidense, ha aumentado cerca de un 41%, hasta casi 95 dólares el barril, y el precio del crudo Brent, el estándar internacional, subió cerca de un 32%, hasta superar ligeramente los 94 dólares el barril, según la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés). Como resultado, en la semana que finalizó el 9 de marzo, el precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos había aumentado a 3,50 dólares por galón, lo que supone un incremento de unos 56 centavos, o aproximadamente un 19%, desde la semana que finalizó el 23 de febrero, cinco días antes de que comenzaran los combates con Irán, según datos de la EIA.
El 11 de marzo, “para hacer frente a las perturbaciones en los mercados petroleros derivadas de la guerra en Oriente Medio”, las 32 naciones miembros de la Agencia Internacional de Energía (entre las que se incluye Estados Unidos) anunciaron que, en conjunto, pondrían a disposición 400 millones de barriles de sus reservas de petróleo para su compra “en un plazo que sea apropiado” para cada país.
En lo que respecta a Estados Unidos, el Departamento de Energía informó que Trump había autorizado la liberación de 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo a lo largo de varias semanas.
Expertos han dicho que el hecho de que estas liberaciones ayuden a estabilizar los mercados petroleros y a bajar los precios depende de la rapidez con que se pueda transportar el crudo y de cuánto tiempo duren los combates.
“Creo que ayudará”, nos dijo Rajendran sobre las liberaciones previstos. Pero añadió esta salvedad: “siempre y cuando el conflicto no se prolongue más allá de principios o mediados de abril”.
Según explicó, a partir de ese momento, los países probablemente tendrían que seguir extrayendo más de sus reservas de petróleo o empezar a hacer otros ajustes para satisfacer la demanda.
Traducción de Google Translate editada por Catalina Jaramillo.
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