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A Project of The Annenberg Public Policy Center
SciCheck’s COVID-19/Vaccination Project

¿Qué pruebas hay disponibles para el COVID-19?


This article is available in both English and Español

Las pruebas o test que detectan infecciones por SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, se conocen como pruebas virales. Hay dos tipos de pruebas virales: pruebas de amplificación de ácido nucleico (NAAT, por sus siglas en inglés) y pruebas de antígeno. 

Muchas de las pruebas NAAT utilizan una técnica de biología molecular conocida como reacción en cadena de la polimerasa (PCR por sus siglas en inglés), para detectar incluso cantidades minúsculas de virus en una muestra.   

La prueba PCR aprovecha características biológicas naturales para, básicamente, escanear todo el ARN (ácido ribonucleico) presente en una determinada muestra, tal como una muestra de la cavidad nasal, y buscar si hay ARN del coronavirus. 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) dicen que “es poco probable que” las pruebas NAAT “arrojen resultados falsos negativos de SARS-CoV-2” y recomiendan usar únicamente las pruebas NAAT realizadas por laboratorios para confirmar una infección, ya que son más sensibles que las realizadas en casa u otros lugares. Los CDC también especifican que las pruebas de saliva no son tan óptimas como las que utilizan muestras nasales o de la nasofaringe (la parte superior de la garganta, detrás de la nariz). 

Las pruebas de antígeno están diseñadas para detectar el antígeno del coronavirus, una parte de la superficie del virus que desencadena la respuesta inmunitaria. Aunque también se realizan a través de una muestra nasal o de la garganta, las pruebas de antígeno son menos sensibles que las pruebas NAAT, pero son más baratas y pueden arrojar resultados en cerca de 15 minutos. El resultado de una prueba NAAT puede tardar cerca de una hora o incluso un par de días. 

Las pruebas pueden ayudar a detener la propagación del coronavirus por parte de aquellos que resultan positivos, ya que al saber el resultado, éstos pueden aislarse de otras personas. Pero como hemos explicado, las pruebas tienen sus limitaciones. El virus solo es detectable en un test de diagnóstico un par de días, o incluso más, después de haber estado expuesto a la infección. Por lo que incluso algunos con resultados negativos, pueden haber contraído la infección y propagarla.

Para limitar la propagación del virus, Estados Unidos ha instituido además requerimientos y recomendaciones para viajar. Todos los pasajeros de aerolíneas internacionales que ingresan a EE. UU., incluyendo residentes y ciudadanos de EE. UU. y personas completamente vacunadas, deben mostrar una “prueba de COVID-19 con resultado negativo realizada no más de tres (3) días calendario antes del viaje, o un certificado que acredite su recuperación del COVID-19 en los últimos 90 días”, según explica el Departamento de Estado

Los CDC también recomiendan que todos, inclusive las personas completamente vacunadas, obtengan una prueba viral tres a cinco días después de volver de un viaje internacional. 

Los CDC recomiendan que aquellos que no están vacunados completamente eviten los viajes internacionales, y si es que tienen que viajar, que se realicen una prueba uno o tres días antes de partir. Los que no están vacunados también tienen que hacer cuarentena por siete días después de volver a los EE. UU., incluso si obtienen una prueba negativa realizada antes o después de volver. 

A su vez, los destinos internacionales pueden tener sus propios requerimientos.     

Para viajes domésticos, dentro de EE. UU., aquellos completamente vacunados no necesitan realizarse pruebas de diagnóstico, pero los CDC recomiendan que aquellos que no se han vacunado sigan las mismas directrices que para un viaje internacional.