Es difícil determinar qué tan mortal es el COVID-19, pero como ha escrito la Organización Mundial de la Salud, estudios estiman que la tasa de mortalidad por infección, o el porcentaje de muertes dentro de todas las infecciones, es entre 0,5% y 1%. Sin embargo, la verdadera tasa no es clara, ya que la pandemia sigue su curso y no todas las infecciones han sido diagnosticadas.
La tasa de mortalidad por casos, o el porcentaje de muerte entre casos confirmados, al 31 de marzo era de 1,8% en Estados Unidos.
El riesgo individual de muerte puede ser significativamente mayor o menor que lo que estos números sugieren dependiendo de la edad y la salud de una persona. Por ejemplo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que el riesgo de morir para alguien de 85 años o más, es más de 600 veces mayor comparado al de alguien de entre 18 y 29 años de edad.