Facebook Twitter Tumblr Close Skip to main content
A Project of The Annenberg Public Policy Center

El gráfico engañoso de Trump sobre la inmigración ilegal


This article is available in both English and Español

Durante un discurso en Green Bay, Wisconsin, el expresidente Donald Trump señaló un gráfico sobre las aprehensiones de personas que intentan entrar ilegalmente en Estados Unidos por la frontera suroeste.

“¿Ve la flecha en la parte inferior? Esa fue mi última semana en el cargo”, dijo Trump, refiriéndose a la presidencia. “Esa fue la cifra más baja de la historia”. Pero Trump se equivocó en ambos puntos.

De hecho, la flecha apunta a las aprehensiones ocurridas en abril de 2020, cuando estas cayeron en picada durante el apogeo de la pandemia. En sus últimos meses en la presidencia, las aprehensiones se había más que cuadruplicado desde ese mínimo de la pandemia y eran superiores a las del mes en que asumió el cargo.

Además, las aprehensiones en abril de 2020 no fueron las más bajas de la historia. El punto más bajo desde 2000 se produjo en abril de 2017, poco después de que Trump asumiera el cargo y antes de un pico posterior.

Como hemos escrito, las aprehensiones en la frontera suroeste, fueron un 14,7% más altas en el último año de Trump en el cargo en comparación con el último año completo antes de que jurara el cargo.

El gráfico de Trump

Durante su discurso en Green Bay el 2 de abril, Trump afirmó haber “arreglado” la frontera cuando era presidente.

El expresidente Donald Trump habla en una asamblea el 2 de abril en Green Bay, Wisconsin. Foto de Scott Olson/Getty Images.

“Cuando llegué, construí 571 millas de muro, teníamos 200 millas esperando a ser levantadas, mucho más de lo que dije que iba a construir”, dijo Trump.

En realidad, se construyeron un total de 458 millas de “sistema de muro fronterizo” durante la administración Trump, según un informe de situación de Aduanas y Protección Fronteriza del 22 de enero de 2021. La mayor parte de eso, 373 millas, fue reemplazo de vallas primarias o secundarias que estaban deterioradas o anticuadas. Además, 52 millas de nuevo muro primario y 33 millas de muro secundario se construyeron en lugares donde antes no había barreras. Incluyendo las barreras que existían antes de que Trump asumiera el cargo, ahora hay unas 706 millas de barreras, que cubren alrededor del 36% del total de la frontera suroeste. Eso es mucho menos que el muro de 1.000 millas que Trump prometió durante la campaña de 2016.

Luego, Trump hizo que sus ayudantes de campaña pusieran un gráfico que mostraba las aprehensiones mensuales en la frontera desde 2012. Puede ver el gráfico en el fondo del vídeo de C-SPAN, pero aquí está:

“Vean ese punto bajo”, dijo Trump, señalando la flecha roja en la parte inferior del gráfico. “Estos son inmigrantes ilegales que entran en nuestro país. ¿Ve la flecha en la parte inferior? Esa fue mi última semana en el cargo. Esa fue la cifra más baja de la historia”.

Si el presidente Joe Biden “hubiera dejado todo como estaba, podría haber pasado a la historia como un presidente decente, al menos en la frontera”, dijo Trump. “Pero en la frontera, miren ese número, ese número es mucho más bajo que cualquier otra cosa. Y luego miren a la derecha de ese número. Eso es lo que ocurrió después de que me fuera. Fue una invasión de nuestro país”.

“En realidad es un gráfico asombroso”, dijo Trump. “Es un gráfico de la Patrulla Fronteriza. Pero miren ese número tan bajo, lo redujo prácticamente a cero”.

Trump repitió la afirmación en una entrevista el 4 de abril con Hugh Hewitt, donde dijo: “Teníamos la frontera más segura de la historia, y usted vio ese gráfico que se publicó hace un par de días en el que, literalmente, el día que dejé el cargo, teníamos la cifra más baja de la historia”.

Los datos del gráfico en sí mismo son exactos, pero los comentarios de la campaña de Trump no lo son.

La flecha roja de la parte inferior pretende corresponder al momento en que “Trump deja el cargo” y ser “¡la inmigración ilegal más baja de la historia!”. Pero la flecha apunta en realidad a abril de 2020, cuando se produjeron 16.182 aprehensiones en la frontera suroeste.

Abril de 2020 fue el punto álgido de la pandemia de COVID-19. Durante todo ese mes, EE. UU. estuvo bajo las directrices de la administración Trump, que recomendaban a la gente permanecer en casa y alejados unos de otros para frenar la propagación de la enfermedad.

“Cualquier lectura completa de lo que ocurrió en la frontera entre EE. UU. y México en 2020 tendría que tener en cuenta la aparición de una pandemia mundial que frenó drásticamente la movilidad de todo tipo en su fase inicial”, nos dijo por correo electrónico Michelle Mittelstadt, directora de comunicaciones del Instituto de Política Migratoria. “Ese no es un factor que figure en el gráfico de abajo, por lo que puedo decir”.

“La pandemia fue responsable de una paralización casi total de todas las formas de movilidad mundial en 2020, debido a una combinación de restricciones fronterizas impuestas por países de todo el mundo (registramos más de 43.000 medidas de viaje adoptadas por países solo entre enero y mayo de 2020, confinamientos y la paralización de la aviación y otras rutas de transporte)”, dijo Mittelstadt.

Como muestra el gráfico, después de que las aprehensiones alcanzaran un mínimo pandémico en abril de 2020, aumentaron todos los meses siguientes. Para el final real de la presidencia de Trump, las aprehensiones de inmigrantes que intentaban cruzar ilegalmente habían aumentado a 71.141 en diciembre de 2020 y a 75.316 en enero de 2021, el último mes de Trump en el cargo.

La frontera no se ‘arregló’

En discursos recientes, Trump ha afirmado que arregló la frontera tan cabalmente durante su presidencia, que ya no era un tema de campaña en 2020.

“Decía el otro día que, en 2016, uno de los mayores problemas era la frontera”, dijo Trump durante un discurso en Ohio el 16 de marzo. “Y más o menos gané por la frontera, supongo, tal vez. Y arreglamos la frontera. La arreglamos tan bien que ni siquiera pude usarla en 2020, aunque conseguimos millones y millones de votos más en 2020, pero ni siquiera pudimos hablar de ello. Yo decía: ‘Quiero hablar de la frontera. Digamos que he hecho un buen trabajo’. Me decían: ‘Señor, usted lo arregló. A nadie le importa’”.

En realidad, las aprehensiones en la frontera en los dos últimos meses de mandato de Trump fueron sustancialmente superiores a las de los dos últimos meses de mandato del presidente Barack Obama. (Hubo 43.251 aprehensiones en diciembre de 2016 y 31.576 en enero de 2017, los dos últimos meses de la presidencia de Obama, en comparación con 71.141 y 75.316 en los dos últimos meses de Trump). De hecho, hubo más de 69.000 aprehensiones en cada uno de los últimos cuatro meses de la administración de Trump, desde octubre de 2020 hasta enero de 2021. Pero el mayor número de aprehensiones bajo Obama fue de 67.342 en marzo de 2009.

Y como escribimos en “Las cifras finales de Trump”, los cruces ilegales de la frontera, medidos por las aprehensiones en la frontera suroeste, fueron un 14,7% mayores en el último año de mandato de Trump en comparación con el último año completo del mandato de Obama.

Teniendo esto en cuenta, entonces ¿Obama “arregló” la frontera? No según Donald Trump en 2016. Entonces, calificó repetidamente la frontera como “quebrada” y arreglarla fue su principal promesa electoral.

Hemos descrito la montaña rusa que fue la inmigración ilegal durante el mandato de Trump. El número de aprehensiones fluctuó enormemente desde un mínimo mensual de 11.127 en abril de 2017, poco después de que asumiera el cargo, hasta un máximo de 132.856 en mayo de 2019.

El número de aprehensiones alcanzó su punto máximo para Trump a mediados de 2019, y el año terminó con el mayor número de aprehensiones desde el año fiscal 2007. En respuesta a los crecientes niveles de aprehensiones, Trump promulgó varias políticas para reducir los flujos de inmigración, incluidas medidas para restringir la elegibilidad para el asilo y devolver a México a los solicitantes de asilo no mexicanos que cruzan la frontera suroeste mientras sus solicitudes se abren camino en los tribunales de inmigración (el llamado programa “Permanecer en México”). En consecuencia, las aprehensiones disminuyeron de forma constante durante la segunda mitad de 2019 y en 2020.

Y luego, cuando llegó la pandemia, las aprehensiones cayeron aún más drásticamente en abril y mayo de 2020. En respuesta a la pandemia, Trump puso en marcha una serie de políticas destinadas a bloquear la migración a EE. UU., incluida una que permitía a los agentes de la Patrulla Fronteriza expulsar rápidamente a los inmigrantes indocumentados que detuvieran, sin permitirles acceder al proceso de asilo. No obstante, las expulsiones aumentaron durante la segunda mitad de 2020.

Sin duda, la inmigración ilegal se disparó después de que Biden asumiera el cargo, como muestra el gráfico, incluso sin tener en cuenta la baja pandémica. Según nuestra última actualización de “Las cifras de Biden” a finales de enero, las aprehensiones durante los 12 meses que terminaron en noviembre fueron un 296% más altas que durante el último año de Trump en el cargo.

Discutimos algunas de las razones de ese espectacular aumento, incluyendo no solo los altos niveles de migración en todo el mundo debido a la agitación política y económica en otros países, sino también la percepción de que Biden era más acogedor con los migrantes.

Pero la inmigración ilegal no había “bajado prácticamente a cero” en las semanas o meses anteriores a que Trump dejara el cargo. Había bajado a prácticamente cero durante la fase de confinamiento de la pandemia.


Traducido por El Tiempo Latino.

Nota del editor: Este artículo ha sido publicado gracias a nuestra alianza con El Tiempo Latino, medio de comunicación establecido en Washington, D.C., que brinda información nacional y local en español. FactCheck.org no acepta publicidad. Dependemos de subvenciones y donaciones individuales de personas como usted. Por favor considere una donación. Las donaciones con tarjeta de crédito se pueden hacer a través de nuestra página para donar. Si prefiere donar con un cheque, envíelo a: FactCheck.org, Annenberg Public Policy Center, 202 S. 36th St., Philadelphia, PA 19104.