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A Project of The Annenberg Public Policy Center
SciCheck’s COVID-19/Vaccination Project

¿Cómo sabemos que las vacunas son seguras?


This article is available in both English and Español

Ninguna vacuna o medicamento es 100% seguro. Pero extensos ensayos clínicos controlados aleatorios con decenas de miles de participantes y la revisión por parte de múltiples grupos de expertos, no mostraron problemas de seguridad serios de las vacunas y demostraron que los beneficios superan a los riesgos. 

La seguridad de estas vacunas, como sucede con cualquier vacuna, continúa siendo monitoreada durante el programa de vacunación para el público para asegurarse de que no haya efectos secundarios preocupantes. Hasta el momento solo ha ocurrido un pequeño número de reacciones alérgicas graves con algunas de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas, como es normal que suceda con cualquier vacuna. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han dicho que la reacción, llamada anafilaxia, se ha presentado en 2 a 5 casos por cada millón de personas vacunadas en los Estados Unidos. Esta reacción “casi siempre se produce” a 30 minutos de la vacunación y los proveedores de vacunas tienen medicamentos para tratarlas inmediatamente, dijeron las CDC. 

Además, después de investigar 15 casos de una condición muy poco frecuente de formación de coágulos en la sangre en cerca de 8 millones de vacunaciones con el producto de Johnson & Johnson, los CDC y la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) advierten sobre un posible aumento en el riesgo de esta condición, la cual ha ocurrido en mujeres y ha resultado en tres muertes al 21 de abril. Los CDC dicen sobre la vacuna de J&J que “las mujeres menores de 50 años de edad particularmente deben estar al tanto de un riesgo poco frecuente pero más alto de este evento adverso, y deben saber que hay otras opciones de vacunas contra el COVID-19 disponibles con las que no se ha observado este riesgo”.

Para monitorear las vacunas contra el COVID-19 los CDC y la FDA han instaurado sistemas que incluyen una herramienta digital para teléfonos inteligentes llamada v-safe que le permite a quienes se inscriben informar cualquier tipo de reacción a la vacuna.