Facebook Twitter Tumblr Close Skip to main content
A Project of The Annenberg Public Policy Center
SciCheck’s COVID-19/Vaccination Project

¿Qué sabemos sobre los orígenes del SARS-CoV-2?


This article is available in both English and Español

El consenso científico es que el virus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad COVID-19, se produjo naturalmente y probablemente se desarrolló en murciélagos antes de pasar a humanos, ya sea directamente o a través de otro animal. La Organización Mundial de la Salud explica que SARS-CoV-2 está “estrechamente relacionado genéticamente a otros coronavirus aislados obtenidos en poblaciones de murciélagos”. Investigadores en China, Estados Unidos y otros países han dicho que el virus comparte un 96% de su genoma con el virus de un murciélago. 

Como dicen los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), los coronavirus “son una gran familia de virus que ocurren comúnmente en personas y muchas especies de animales, incluyendo camellos, vacuno, gatos y murciélagos”. Típicamente, un coronavirus en un animal no contagia a personas, pero este traslado de animales a humanos, llamada transferencia zoonótica, ha ocurrido con el brote de otros dos coronavirus, SRAS en 2003 y MERS en 2012.  

Un estudio publicado en Nature Medicine en marzo 2020 mostró que SARS-CoV-2 “no es un virus construido en un laboratorio o manipulado intencionalmente”, contrario a información viral errónea y teorías de conspiración. Los autores, quienes analizaron estadísticas genómicas, dijeron que el virus probablemente se originó a través de “selección natural en un huésped animal antes de la transferencia zoonótica” o de “selección natural en humanos después de la transferencia zoonótica”. 

Los autores dijeron que aunque no se puede descartar la posibilidad de que el virus, producido en forma natural, se escape accidentalmente del laboratorio, ellos “no creen que ningún tipo de hipótesis basada en un laboratorio sea viable”.

Los primeros casos de la enfermedad conocidos en humanos ocurrieron a finales de 2019 en Wuhan, China. Autoridades chinas reportaron el brote de un misterioso caso de neumonía a la OMS el 31 de diciembre de 2019.