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SciCheck’s COVID-19/Vaccination Project

Preguntas y respuestas sobre las vacunas contra el COVID-19 actualizadas


This article is available in both English and Español

En Estados Unidos se están implementando vacunas contra el COVID-19 actualizadas, con el objetivo de proteger contra las variantes más recientes y prevalentes de la enfermedad. 

Las vacunas actualizadas, de Pfizer/BioNTech y de Moderna, están disponibles para todas las personas mayores de 6 meses de edad. El 11 de septiembre, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó las vacunas de ARNm para las personas de 12 años de edad y mayores, y la FDA emitió una autorización de uso de emergencia para los niños de entre 6 meses y 11 años de edad. Al día siguiente, el Comité Asesor de Prácticas de Vacunación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (ACIP, por sus siglas en inglés) votó 13 contra 1 por recomendar que todas las personas mayores de 6 meses reciban las vacunas, y los CDC apoyaron la recomendación. 

Las vacunas 2023-2024, como la FDA y los CDC las han llamado, llegan un año después de la implementación de las vacunas de refuerzo bivalentes de los fabricantes de vacunas, la primera versión de vacunas contra el COVID-19 actualizadas para proteger contra variantes circulantes. Con la última acción de la FDA, los refuerzos bivalentes ya no están autorizados ni tampoco estarán disponibles. 

El 3 de octubre, la FDA autorizó las vacunas actualizadas de Novavax para personas de 12 años de edad y mayores, que también reemplaza las dosis originales de la compañía.

Las vacunas actualizadas están dirigidas contra la variante ómicron que ha dominado los nuevos casos este año. Su lanzamiento viene junto con un aumento de hospitalizaciones por COVID-19 en EE. UU. en las semanas recientes, aunque las cifras hasta ahora (cerca de 19.000 nuevas admisiones hospitalarias durante la semana del 2 de septiembre) son la mitad de las cifras máximas de la ola de COVID-19 a fines del año pasado, según los CDC. 

Aquí contestamos algunas preguntas comunes sobre las últimas vacunas. 

¿En qué se diferencian estas vacunas actualizadas de las anteriores?

Todas las vacunas contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech y de Moderna (las originales, los refuerzos bivalentes y las últimas actualizadas) usan la misma tecnología de ARNm para desencadenar una respuesta inmunitaria a la proteína de la espícula del SARS-CoV-2, el virus que causa COVID-19. La proteína de la espícula es lo que el virus utiliza para entrar a las células. El ARNm de estas vacunas otorga instrucciones para que las células produzcan sus propias proteínas de la espícula, lo que entonces genera anticuerpos protectores y células T en el cuerpo. 

La diferencia entre las versiones de la vacuna está en el tipo de proteína de la espícula que instruyen al cuerpo a producir. Las vacunas de ARNm de 2023-2024 instruyen a las células a producir proteínas de la espícula de la variante ómicron XBB.1.5. Similarmente, la vacuna actualizada de Novavax utiliza proteínas de la espícula de XBB.1.5 en vez de las del virus original. La variante XBB.1.5 se tornó preocupante a fines del año pasado, cuando los CDC proyectaron que conformaba el 40,5% de los nuevos casos de COVID-19 en los EE. UU., una cifra que aumentó a cerca del 90% a comienzos de marzo. 

A mediados de junio, la FDA le dijo a los fabricantes de vacunas que se enfocaran en el linaje XBB para las vacunas actualizadas. 

Si bien la prevalencia de XBB.1.5 específicamente ha disminuido precipitadamente desde entonces, varias derivadas de XBB representan una mayoría estimada de los casos nuevos, combinados, hasta comienzos de septiembre. Otra variante, EG.5, que representa un quinto de los casos nuevos, es descendiente de una variante XBB y similar a XBB.1.5.

La vacuna de ARNm actualizada del año pasado era bivalente, con una mitad del ARNm apuntando al virus original y la otra a algunas variantes de ómicron. La vacuna 2023-2024, monovalente, solo apunta contra la variante XBB.1.5. 

¿Quién puede recibir la vacuna actualizada?

Todas las personas mayores de 6 meses de edad son elegibles para recibir estas vacunas de ARNm, mientras que la vacuna de Novavax, basada en una proteína, está disponible para las personas de 12 años de edad y mayores. 

La FDA dijo que los mayores de 5 años pueden recibir una dosis única de cualquiera de las vacunas de ARNm actualizadas si han pasado al menos dos meses desde una dosis previa. Las personas que no se han vacunado también pueden recibir una dosis única. 

Los niños de entre 6 meses a 4 años de edad que han sido vacunados, pueden recibir una o dos dosis de la vacuna actualizada, dependiendo de qué vacuna recibieron anteriormente y cuándo la recibieron. 

Los niños en este grupo de edad que no hayan sido vacunados contra el COVID-19 pueden recibir tres dosis de la última vacuna de Pfizer o dos dosis de la de Moderna. 

Para la vacuna de Novavax, las personas de 12 años de edad o mayores que no se han vacunado pueden recibir dos dosis y quienes se han vacunado hace más de dos meses pueden recibir una dosis.

Las personas inmunodeprimidas también pueden recibir dosis adicionales. 

En cuanto a cuánto tiempo esperar desde una infección reciente con COVID-19, los CDC sugieren esperar tres meses antes de recibir la vacuna. Pero algunos expertos dicen que las personas que no tienen un alto riesgo de sufrir una enfermedad grave pueden esperar más. “También hay algunas pruebas que respaldan esperar hasta seis meses después de contraer COVID-19 para recibir una vacuna actualizada contra el COVID-19”, dijo Andy Pekosz, profesor de microbiología e inmunología en la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins, en una sesión de preguntas y respuestas sobre la vacuna actualizada. Esto se debe a que una infección reciente debiera brindar protección contra volver a contraer COVID-19 inmediatamente o contraer una enfermedad grave debido a una de las variantes del linaje XBB. 

¿Qué evidencia respalda el uso de las vacunas actualizadas?

La FDA dijo que aprobó y autorizó las últimas fórmulas de las vacunas basada en su evaluación de los datos de manufacturación y datos que muestran que la respuesta inmunitaria de estas vacunas contra las variantes prevalentes es similar a la de versiones anteriores de las vacunas contra variantes anteriores.  

Como explicamos cuando la FDA autorizó los refuerzos bivalentes, la agencia utilizó un enfoque similar al que utiliza con las vacunas anuales contra la influenza, las cuales se actualizan cada año para combatir las cepas de influenza esperadas para esa temporada. Las vacunas contra la gripe se aprueban cada año sin estudios clínicos, porque los cambios son pequeños, comparados con las vacunas anteriores, y porque no sería posible probar las vacunas en personas cada año antes de la temporada de influenza.  

En un ensayo de Moderna, la vacuna actualizada reforzó los anticuerpos neutralizantes contra las variantes XBB.1.5 y XBB.1.16, al igual que las variantes más nuevas EG.5.1 y BA.2.86, según pruebas de sangre realizadas 29 días después de que las personas hubieran recibido las vacunas. En el ensayo clínico aleatorizado, 50 personas recibieron la vacuna monovalente contra XBB.1.5 y 51 una versión bivalente contra XBB.15 y BA.4/5, siendo estas últimas las variantes a las que se dirigía la vacuna bivalente del año. 

Un farmacéutico prepara la vacuna actualizada de Pfizer/BioNTech en una farmacia CVS en Eagle Rock, California, el 14 de septiembre. Irfan Khan / Los Angeles Times vía Getty Images.

La variante BA.2.86, otra descendiente de ómicron, ha preocupado a los expertos, debido a su gran cantidad de mutaciones. Pero hasta ahora, solo una pequeña cantidad de casos han sido identificados en todo el mundo. En una evaluación de los CDC, las vacunas actualizadas “serán efectivas para reducir la enfermedad grave y la hospitalización” contra la variante, y no hay pruebas hasta ahora que BA.2.86 cause enfermedades más graves que otras variantes circulantes. 

En el ensayo de Moderna, quienes recibieron la vacuna bivalente XBB.1.5 también mostraron un aumento en anticuerpos neutralizantes contra las variantes de XBB, pero no tan significativo como con la vacuna que solo apuntaba contra XBB.1.5. Los resultados del estudio no han sido publicados en un artículo revisado por pares aún, pero están disponibles en un preimpreso

Un subconjunto de participantes que recibieron la vacuna XBB.1.5 (20 personas) también mostraron anticuerpos reforzados contra la variante FL.1.5.1, la cual representó un 14,5% estimado de casos en las dos semanas que terminaron el 2 de septiembre, según los CDC. 

Todos los participantes en el ensayo aleatorizado habían recibido la serie primaria de vacunación más un refuerzo previamente, al igual que el refuerzo bivalente 2022-2023. El tiempo medio de haber recibido el refuerzo bivalente fue de ocho meses. Se excluyó a cualquier persona que hubiese tenido una infección con COVID-19 dentro de los tres meses posteriores a la evaluación del estudio, pero aquellos que tuvieron COVID-19 más allá de ese tiempo tuvieron niveles más altos de anticuerpos antes y después de recibir la vacuna actualizada que aquellos sin una infección previa. 

El ensayo clínico de Pfizer/BioNTech para la vacuna actualizada involucra a 200 personas de entre 12 y 55 años de edad y 200 personas mayores de 55, y está en desarrollo. La compañía presentó datos de estudios en ratones, en los cuales 10 ratones recibieron la vacuna actualizada XBB.1.5 y 10 recibieron la vacuna bivalente del año pasado. Todos los ratones habían recibido anteriormente la dosis primaria y una dosis de refuerzo bivalente. El análisis de pruebas de sangre mostró que la vacuna actualizada provocó mayores niveles de anticuerpos neutralizantes contra las últimas variantes (XBB.1.5, EG.5 y BA.2.86) en comparación con la vacuna bivalente del año anterior. 

Además de los estudios más nuevos, y relativamente pequeños, los expertos se apoyaron en varios años de datos de las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna para tomar sus decisiones de aprobar o recomendar las vacunas. La FDA dijo que consideró “la totalidad de la evidencia” y que “el perfil de riego-beneficio de las vacunas de ARNm contra el COVID-19 previamente autorizadas y aprobadas es bien conocido, dado que estas vacunas han sido administradas a cientos de millones de personas en Estados Unidos”. 

Para la vacuna de Novavax, los reguladores también se basaron en pruebas de las vacunas originales, así como en estudios más pequeños que probaban vacunas que apuntaban a variantes ómicron anteriores.

La compañía también presentó datos mostrando que los monos macacos producen anticuerpos neutralizantes contra varias subvariantes de XBB con su formulación de 2023-2024, tanto cuando se da en dos dosis primarias como cuando se da como un refuerzo.

En la reunión del ACIP del 12 de septiembre, el comité asesor de los CDC, el Dr. Pablo Sanchez, profesor de pediatría en la Universidad Estatal de Ohio (y el único miembro que votó no a la recomendación general de que todas las personas mayores de 6 meses de edad reciban la vacuna) expresó preocupación sobre los “datos limitados”, especialmente en niños. Sanchez estuvo a favor de una recomendación más acotada para adultos mayores y ciertos grupos de alto riesgo, incluyendo aquellos con inmunodepresión y personas embarazadas. 

Pero otros miembros del comité apuntaron a la gran cantidad de datos de las versiones anteriores a estas vacunas. “Creo que este es un punto complejo y sutil, pero creo que tenemos una gran cantidad de datos, incluyendo bastantes datos sobre el uso de estas vacunas en niños, pero esos datos se basan en monovalente y bivalentes anteriores”, dijo el Dr. Matthew F. Daley, pediatra e investigador sénior en el Instituto de Investigación en Salud de Kaiser Permanente en Colorado. “No hay una ausencia total de datos. Cuando decimos datos limitados, son datos limitados de XBB.1.5 como cepa”. 

La Dra. Beth P. Bell, profesora clínica de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Washington, asintió y dijo que “hay todo tipo de información contundente” sobre los beneficios y el perfil de seguridad de las vacunas contra el COVID-19; “seguro, no exactamente con esta vacuna”, pero la versión 2023-2024 es “una vacuna muy, muy similar”. 

¿Qué tan efectivas son?

No tenemos datos sobre la efectividad de las vacunas actualizadas en específico, pero datos sobre vacunas similares anteriores muestran que son bastante efectivas en la protección de la enfermedad grave. Y la investigación que explicamos anteriormente muestra que la versión actualizada aumenta los anticuerpos neutralizantes contra las variantes nuevas y emergentes. 

En la reunión del ACIP, los CDC presentaron datos actualizados de la efectividad de la vacuna contra el COVID-19. 

Para los adultos, datos recolectados entre septiembre de 2022 y agosto de 2023 a través de una red de centros médicos mostró un aumento considerable en la protección contra una hospitalización y enfermedades graves por COVID-19 tras recibir el refuerzo bivalente. Las personas mayores de 18 años que solo recibieron dosis de las vacunas de ARNm originales, monovalentes, mostraron un 22% de efectividad contra la hospitalización y 32% contra enfermedades críticas, en comparación con los no vacunados. El refuerzo bivalente aumentó esas cifras a 65% y 69% respectivamente, si fue administrado cerca de dos meses o menos antes de la enfermedad u hospitalización. 

La eficacia del bivalente disminuyó al 48% y 50% luego de cerca de dos meses y bajó aún más cerca de seis meses a 22% y 46%, para la protección contra la hospitalización y enfermedades crítica, respectivamente. Los datos por grupos de edad mostraron que las vacunas fueron más efectivas en prevenir hospitalización entre adultos mayores de 65 años, en comparación con el grupo de 18 a 64 años de edad. 

Los CDC también presentaron cifras basadas en un estudio publicado en agosto en niños de entre 6 meses a 5 años de edad, que evalúa la efectividad de la vacuna en la prevención de una visita a un departamento de urgencia o a un centro de atención de urgencia por COVID-19. Este encontró que recibir la serie primaria y al menos una dosis de la vacuna bivalente, de Moderna o Pfizer, era 61% efectivo en la protección contra tales visitas médicas, en comparación con niños no vacunados, 14 días o más después de la dosis bivalente. 

Pero los CDC señalaron que la estimación no era precisa debido al pequeño número de niños involucrados. Había ocho niños con casos positivos en el grupo de la vacuna, por ejemplo.  

La aceptación del refuerzo bivalente fue bajo en general, 17% de la población, y solo 0,6% de niños de 4 años o menos habían recibido el refuerzo al 10 mayo, según los últimos datos disponibles de los CDC. Cerca del 70% de la población en EE. UU. ha recibido la serie primaria de vacunas.  

En una columna publicada en el New York Times el 13 de septiembre, la directora de los CDC, Dra. Mandy K. Cohen dijo: “Desde que las vacunas contra el COVID-19 estuvieron ampliamente disponibles en 2021, más de 270 millones de estadounidenses han recibido las vacunas, previniendo incontables muertes y hospitalizaciones”. Cohen hizo un enlace a un informe de la Subsecretaría de Planificación y Evaluación del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. que estimó que las vacunas “se asociaron con entre  670.000 y 680.000 menos hospitalizaciones y entre 330.000 y 370-000 muertes menos entre beneficiaros de Medicare en 2021”. 

¿Qué tan seguras son?

El ensayo clínico de Moderna para la última vacuna mostró que el porcentaje de participantes que informaron de efectos secundarios leves, tales como dolor, hinchazón, dolor de cabeza, fatiga y dolores musculares, fue similar a, o en algunos casos menor, que las tasas de notificación con las vacunas anteriores contra el COVID-19. 

Pero la evaluación de seguridad de esta fórmula está basada en cientos de millones de dosis de vacunas contra el COVID-19 administradas en los últimos años. “Estas vacunas se sometieron a extensivos ensayos clínicos antes de ser ampliamente introducidas en 2021, y desde entonces, su seguridad ha sido intensamente monitoreada, con más de 670 millones de dosis administradas en Estados Unidos en los últimos dos años”, Cohen escribió en la columna de opinión del New York Times. “Nuestro conocimiento de ellas significa que, al igual que con la vacuna anual contra la influenza, los fabricantes pueden concentrarse ahora en desarrollar la mejor fórmula contra las cepas circulantes”. 

El seguimiento de seguridad ha mostrado que las vacunas son notablemente seguras, que los efectos secundarios son leves y que los eventos graves son muy poco frecuentes. Las vacunas de ARNm han sido vinculadas con casos de miocarditis y pericarditis, o la inflamación del músculo cardíaco y el tejido que lo rodea, particularmente en varones jóvenes después de una segunda dosis. Los CDC dicen que la mayoría de los casos se resuelve rápidamente con medicamentos y reposo. El año pasado, la agencia identificó que el mayor riesgo está entre los jóvenes de entre 16 y 17 años de edad, con una tasa de 106 casos por millón de segundas dosis. 

El COVID-19 también puede causar miocarditis, y los CDC dicen que los riesgos del COVID-19 “superan los riesgos potenciales de tener alguna reacción adversa poco común posterior a la vacunación”. 

La miocarditis, sin embargo, no ha sido identificada como un potencial efecto secundario de los refuerzos bivalentes. Durante la reunión del ACIP de los CDC, los CDC también presentaron datos sobre la seguridad de la vacuna bivalente lanzada el año pasado. 

La Dra. Nicola Klein, directora del Centro de Estudios de Vacunas de Kaiser Permanente, presentó información de vigilancia del Vaccine Safety Datalink, un programa de los CDC que utiliza informes médicos electrónicos de varias instituciones de salud en el país. No ha habido una señal de seguridad para personas entre los 5 y 64 años de edad a 21 días de recibir el refuerzo bivalente, incluso para miocarditis. Hasta el 11 de marzo, sólo dos casos de miocarditis han sido identificados entre cerca de 650.000 dosis bivalentes administradas a aquellos de entre 12 y 39 años de edad, a siete días de recibir la dosis. La aceptación de la vacuna ha sido baja, señaló. 

La anafilaxia, una reacción alérgica rara pero grave, también ha sido identificada a una tasa de cerca de 5 casos por millón de dosis tanto para la serie primaria como para las dosis de refuerzo. Estas reacciones, esperadas con cualquier vacuna, ocurren normalmente inmediatamente después de recibir una vacuna y pueden ser tratadas. 

¿Qué dicen los expertos sobre quién debiera recibir las vacunas 2023-2024 y cuándo?

Algunos expertos han dicho que las vacunas actualizadas debieran estar dirigidas a quienes tienen más riesgo de sufrir complicaciones graves por el COVID-19, como los adultos mayores, mientras que otros están a favor de una recomendación más amplia. Esto último fue finalmente el claro consenso entre el comité asesor de los CDC, que votó 13 a 1 por recomendar la vacuna actualizada a todas las personas mayores de 6 meses de edad. 

En la discusión previa a la votación, Bell dijo que estaba “claro que la vacunación evitará enfermedades graves y muertes en todos los grupos de edad. Es una enfermedad prevenible con una vacuna. Y entonces, por esa razón, estoy a favor de la recomendación universal (…) porque creo que es importante que la gente tenga acceso a la vacuna”. (Sin la recomendación de los CDC, es posible que las aseguradoras no hubieran cubierto el costo de la vacuna). 

Sin embargo, señaló que “el riesgo no es igual en todas las edades y poblaciones. Y está claro que hay ciertas personas, como personas mayores como yo, personas con afecciones médicas subyacentes, que corren un riesgo mucho mayor de morir. Y entonces creo que el mensaje tiene que clarificar de alguna manera eso, que hay un riesgo diferenciado y que muchas personas con afecciones médicas subyacentes y que son mayores están muriendo, y realmente necesitan recibir un refuerzo”. 

La Dra. Sarah S. Long, pediatra y profesora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Drexel, dijo que inicialmente “quería seguir el camino de la recomendación basada en el riesgo, porque principalmente me preocupa que si simplemente la recomiendas universalmente, es lo mismo que antes” y la gente no va a recibir la vacuna, incluidos quienes tienen un mayor riesgo de muerte. “Todavía no estoy muy segura de cuál es la mejor manera de que nuestras mejores intenciones se implementen para que la gente se vacune”, Long dijo, agregando que estaba “tendiendo hacia” la recomendación universal, aunque no era “suficiente. Porque creo que la recomendaremos y nadie la recibirá para las personas que la necesitan”. (Finalmente votó por la recomendación universal). 

Los datos de los CDC presentados en la reunión mostraron que los adultos mayores, de 75 años y más, tienen las tasas más altas de hospitalización por COVID-19; y los grupos que le siguen son los bebés de 6 meses o menos y las personas de 65 a 74 años de edad. Entre los jóvenes de 17 años o menores que murieron en el hospital por COVID-19 desde enero de 2022 a junio de 2023, la mitad no tenía afecciones médicas subyacentes. 

La Dra. Sandra Adamson Fryhofer, representante de la Asociación Médica Estadounidense en el ACIP y miembro no votante del comité, destacó la diapositiva sobre los niños y animó a otros a apoyar la recomendación universal. 

“No existe ningún grupo que claramente no tenga un riesgo de COVID-19 e incluso niños y adultos sin afecciones subyacentes aún pueden sufrir una enfermedad grave debido al COVID”, Fryhofer dijo. “Y ahora estamos en el punto cuando la inmunidad inducida por la vacuna y por la infección están empezando a disminuir. Tenemos estas nuevas variantes que están emergiendo. Todos estamos más susceptibles. (…) Esta nueva vacuna nos ayudará a protegernos del COVID”. 

Sanchez, el único voto en contra de la recomendación universal, dijo después de su voto que estaba “muy a favor de la vacunación y ciertamente para grupos en riesgo” y que los datos mostraban que las vacunas actualizadas tenían actividad neutralizante contra las variantes circulantes. Pero que le preocupaban “los datos extremadamente limitados en niños y bebés y en otras personas” y los potenciales efectos secundarios como la miocarditis. “Entonces, creo que todo eso debe ser tomado en cuenta”, dijo Sanchez. “Y entonces por eso dudo en simplemente hacer una recomendación universal, aunque sí apoyo la vacunación con la vacuna contra el COVID-19”. 

En una entrevista telefónica, el Dr. Paul Offit, experto en vacunas y pediatra del Hospital de Niños de Filadelfia, nos dijo que dirigir la vacuna a los grupos de alto riesgo es como “tendremos el mayor impacto sobre este virus”. Nombró cuatro de estos grupos para los cuales la vacunación puede prevenir la enfermedad grave: aquellos mayores de 75 años de edad; las personas con problemas de salud como obesidad, diabetes y enfermedades crónicas al corazón o los pulmones; las personas inmunodeprimidas y las personas embarazadas. 

Dijo que no estaba diciendo que las otras personas no debieran recibir la vacuna, sino que apuntar a los grupos de mayor riesgo es “donde hacemos el mayor bien”. 

Offit, que tiene 72 años, es saludable y tiene inmunidad híbrida por haber recibido la vacuna y haber contraído COVID-19, dijo que él no tiene planes de recibir la vacuna actualizada. Le preguntamos si habría un periodo de tiempo después de la vacunación o de la infección en el cual consideraría recibir otra dosis. “Ahí es donde los CDC podrían ayudar a personas como yo”, con más información sobre quién está siendo hospitalizado por COVID-19, dijo, tales como sus edades, condiciones de salud, tiempo entre la última vacuna o infección, y si tomaron un antiviral cuando contrajeron la enfermedad. 

“Si personas como yo están siendo hospitalizadas”, personas saludables que han recibido tres dosis de la vacuna y han tenido una infección, “bien, feliz recibo una vacuna”, dijo. “Pero simplemente no creo que necesite una en este momento”.

Agregó que es razonable para las personas jóvenes y sanas que están cerca de personas con alto riesgo reciban la vacuna actualizada, y dijo que les podría otorgar un par de meses de protección contra la enfermedad leve, una decisión de “bajo riesgo y baja recompensa”. 

El Dr. Sairam Parthasarathy, profesor de medicina en la Universidad de Arizona cuya investigación incluye trabajo sobre las disparidades de salud del COVID-19, nos dijo que apoyaba la recomendación de los CDC de que todas las personas mayores de 6 meses recibieran la vacuna actualizada. “El COVID está de subida otra vez y hay propagación en colegios, durante los viajes, y en otras partes mientras el calor está haciendo a las personas congregarse en espacios cerrados con aire acondicionado”, dijo. 

¿Las vacunas siguen siendo gratis y dónde puedo conseguir una?

Las vacunas ya no son proporcionadas gratuitamente por el gobierno federal, pero las compañías privadas de seguros, Medicare y Medicaid, y algunos programas de los CDC cubrirán su costo. 

El programa de los CDC Programa Puente de Acceso brinda vacunas gratis para adultos sin seguro de salud y aquellos cuya aseguradora no cubre el costo total, a través de centros de salud local, proveedores de atención médica y ciertas farmacias. El Programa Vacunas para Niños (VFC, por sus siglas en inglés) brinda vacunas gratuitas para niños que son elegibles para recibir Medicaid, o no quienes tienen seguro médico o están subasegurados, o para indígenas de los EE. UU. o nativos de Alaska. Vea el sitio de los CDC (información en español en la esquina inferior derecha) para más información sobre dónde recibir las vacunas a través de este programa. 

Vacunas.gov brinda información sobre dónde recibir las vacunas, incluyendo lugares que participan en el Programa Puente de Acceso. Además de farmacias, las vacunas actualizadas pueden estar disponibles en consultas médicas. 

¿Está EE. UU. adoptando una vacuna anual contra el COVID-19?

No está claro aún, pero posiblemente.

En una entrevista publicada en julio por Spectrum News de NY1, Cohen, la directora de los CDC, anticipó que su agencia probablemente recomendaría vacunas contra el COVID-19 anuales “en el siguiente par de semanas”. 

“Sí, anticipamos que con el COVID será similar a como es con las vacunas contra la gripe, donde usted recibirá su vacuna anual contra la gripe y su vacuna anual contra el COVID”, dijo Cohen. 

La FDA también “anticipa que es posible que sea necesario actualizar anualmente la composición de las vacunas contra la COVID-19, como se hace con la vacuna contra la influenza (gripe) estacional”, salvo que aparezca una variante más virulenta, como menciona un comunicado de prensa de la FDA sobre las vacunas actualizadas contra el COVID-19. 

Pero un portavoz de los CDC nos dijo que todavía está en evaluación si agregar una vacuna anual contra el COVID-19 al calendario rutinario de vacunación. 

“Los CDC y el Comité Asesor de Prácticas de Vacunación (ACIP) continuarán monitoreando los niveles de enfermedad por COVID-19, las variantes y la efectividad de la vacuna en los meses siguientes para determinar futuras recomendaciones de políticas de vacunas contra el COVID-19, incluyendo qué tan seguido deben recomendarse las vacunas contra el COVID-19 y considerar si estas recomendaciones deben ser ajustadas por grupos poblacionales, tales como grupos de edad o por personas con factores de riesgo para un COVID-19 grave”, nos dijo en un correo electrónico la vocera Candice Hoffmann. 

¿Puedo recibir esta vacuna al mismo tiempo que la vacuna contra la gripe?

Sí, recibir las dos vacunas a la vez es posible y seguro, según los CDC. La coadministración de vacunas, o darlas al mismo tiempo, es una práctica recomendada por los CDC para garantizar que las personas reciban todas sus vacunas, y es conveniente para las personas que no quieren volver a una segunda cita. Pero recibir más de una vacuna al mismo tiempo es opcional. 

Varios estudios y datos de vigilancia no han identificado ningún problema grave de seguridad en pacientes que reciben una vacuna contra el COVID-19 y una contra la gripe al mismo tiempo. Un estudio de los CDC basado en informes realizados por la gente sugiere que las personas que recibieron las dos vacunas al mismo tiempo sufrieron pequeños aumentos en efectos secundarios leves, como dolor en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza y muscular. Pero las reacciones fueron mayoritariamente leves y poco duraderas. Y las personas pueden elegir recibir cada vacuna en brazos separados para reducir el dolor en el lugar de la inyección. 

¿Pueden los adultos mayores recibir esta vacuna, la vacuna contra la gripe y la vacuna contra el VRS al mismo tiempo?

En mayo, la FDA aprobó las vacunas de Pfizer y GSK para prevenir la enfermedad y enfermedad grave por el virus respiratorio sincitial, o VRS, para adultos de 60 años o más. Los CDC dijeron esos adultos pueden recibir la vacuna tras discutirlo con sus médicos. 

Los CDC dicen que se necesita más investigación para recomendar que las personas reciban las vacunas contra el COVID-19, la gripe y el VRS simultáneamente, pero un portavoz de los CDC nos dijo que esto es “aceptable” para personas de 60 años o mayores. 

Algunos estudios sugieren que las vacunas pueden producir una menor respuesta inmunitaria si son dadas el mismo día, aunque no está claro si la reducción tiene es clínicamente significativa, dice la agencia. 

“Al decidir si coadministrar otras vacunas con la vacuna contra el VRS en la misma visita, los proveedores deben considerar si el paciente está al día con las recomendaciones para las vacunas recomendadas, la factibilidad de que vuelvan para dosis adicionales, el riesgo de adquirir una enfermedad prevenible con una vacuna, los perfiles de reactogenicidad de las vacunas y las preferencias de los pacientes”, dijo Hoffmann. 

Algunos expertos recomiendan que las personas sobre 60 años de edad reciban la vacuna contra el VRS primero, ya que esta brinda una protección más larga, y dejar la vacuna contra la gripe y el COVID-19 para otra visita, como informó MedPage Today

“Podemos comenzar dando esta [vacuna contra el VRS] ahora mismo porque se supone, de acuerdo a los datos, que brinda protección que dura al menos por una temporada de VRS, y quizás más”, dijo a MedPage Today el Dr. William Schaffner, profesor en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vanderbilt.


Traducido por Catalina Jaramillo.

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