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SciCheck’s COVID-19/Vaccination Project

Publicaciones distorsionan estudio de los CDC que respalda mandatos de uso de mascarilla


This article is available in both English and Español

Compendio SciCheck

Un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) encontró que los estados con mandatos de uso obligatorio de mascarilla mostraron disminuciones significativas en las tasas de crecimiento diarias de casos y muertes por COVID-19. Sin embargo, algunos medios distorsionaron el estudio para decir erróneamente que el análisis demuestra que los requerimientos de uso de mascarilla tienen un efecto insignificante.  

Historia completa

Las tasas de crecimiento diarias de casos de COVID-19 y de muertes causadas por la enfermedad se redujeron significativamente en condados de estados que exigieron el uso de mascarillas, de acuerdo a un estudio que analizó el impacto de mandatos estatales de uso de mascarilla implementados el año pasado en Estados Unidos. 

Los hallazgos del estudio apoyan la premisa de que el requerimiento de uso de mascarilla ayuda a limitar posibles exposiciones al virus SARS-CoV-2, lo que por lo tanto reduce la propagación de la enfermedad, COVID-19. Pero medios conservadores y usuarios de redes sociales dieron vuelta esos hallazgos para decir que los CDC encontraron que el uso de mascarilla tiene un “impacto insignificante” en el devenir del COVID-19 y que los mandatos de uso obligatorio “no mostraron una diferencia estadística”. 

Un artículo publicado el 7 de marzo por One America News Network, un canal de cable conservador, dijo erradamente que los CDC “admitieron que las mascarillas hacen poco para prevenir la propagación” del virus y que los números del estudio “no superaron los márgenes de error estadísticos”. El artículo ha sido visto por más de 230.000 usuarios en Facebook.

Una vocera de los CDC nos dijo que eso no es cierto. 

“Las estadísticas que ahora tenemos muestran definitivamente que el uso masivo de mascarillas es una manera muy efectiva de reducir la propagación del COVID-19”, dijo Jasmine Reed, de los CDC, en un correo electrónico. “El estudio de los CDC al cual se refiere el artículo observó que los mandatos de uso de mascarilla fueron asociados con disminuciones estadísticamente significativas en las tasas de crecimiento de casos y muertes diarias por COVID-19 por condado”. 

Hallazgos del estudio

El nuevo estudio cita y se basa en estudios previos que han confirmado la efectividad de los mandatos de uso de mascarilla y de cierre de restaurantes en la reducción del impacto del COVID-19. En este caso, los científicos de los CDC examinaron la relación entre mandatos estatales de uso de mascarilla y la reapertura de restaurantes con casos de COVID-19 y muertes causadas por la enfermedad desde el 1 de marzo al 31 de diciembre de 2020. Para hacerlo, analizaron estadísticas de 2.313 condados de Estados Unidos (73,6% de un total de 3.142) donde se implementaron mandatos de uso de mascarilla y de los 3.076 condados estadounidenses (97,9%) que permitieron la reapertura de restaurantes, y las compararon con las tasas de crecimiento de casos y muertes por COVID-19 por condado. 

Los CDC aclaran que el estudio controló algunas variables como cierres de restaurantes en modelos de mandatos de mascarilla y mandatos de mascarilla en los modelos de reapertura de restaurantes, así como cierres de bares, mandatos de quedarse en casa o la prohibición de reuniones masivas. Pero no controló otras normas que podrían afectar las tasas de casos y de muertes, tal como el cierre de otro tipos de negocios y las recomendaciones de distanciamiento físico. El estudio tampoco tomó en cuenta el grado en que estas medidas se implementaron o la vigilancia impuesta para garantizar su cumplimiento, ni hizo diferencias entre las condiciones de seguridad que los restaurantes ofrecieron a sus clientes, tal como ofrecer servicio en espacios cerrados o al aire libre. 

El estudio encontró que los mandatos de uso de mascarilla estuvieron asociados a una disminución diaria de un 0,5 punto porcentual en la tasa de crecimiento de casos y muertes por COVID-19 durante los primeros 20 días después de su implementación. La reducción en las tasas de crecimiento aumentó con el tiempo, alcanzado 1,1 puntos porcentuales diariamente 21 a 40 días después de la implementación del mandato y 1,5; 1,7 y 1,8 puntos porcentuales a los 41 a 60, 61 a 80 y 81 a 100 días del mandato, respectivamente. 

El estudio también encontró que la reapertura de restaurantes estuvo asociada con un aumento estadísticamente significativo en las tasas de crecimiento diarias de casos y muertes de COVID-19 a partir de los 41 días después de su implementación. La tasa de crecimiento de muertes aumentó en 2,2 puntos porcentuales diariamente 61 a 80 días después de abrir, y 3,0 puntos porcentuales diariamente 81 a 100 días después de la reapertura de restaurantes. 

“Lo que encontraron es que uno (el mandato de mascarilla), o el otro (cierre de restaurantes), o ambos, todos, estuvieron asociados con una disminución en las tasas de incidencia”, dijo el Dr. Sten H. Vermund, decano de la Escuela de Salud Pública de Yale, en una entrevista telefónica. 

Sin embargo, al poco tiempo de su primera publicación en el Morbidity and Mortality Weekly Report el 5 de marzo, la información del estudio fue distorsionada. 

Distorsión de los hallazgos en las tasas de crecimiento

El 6 de marzo, la comentarista de FoxNews, Laura Ingraham, tuiteó que el estudio de los CDC encontró que los mandatos de uso de mascarillas y los cierres de restaurantes “tuvieron un impacto pequeño” en los casos y muertes por COVID-19. Más tarde ese mismo día, una cuenta poco confiable de Twitter llamada Breaking911 creo un hilo sobre el estudio, diciendo erróneamente que había encontrado que “los mandatos de uso de mascarilla disminuyeron los casos de COVID en alrededor de un 1,5% en un período de dos meses”. 

Pero como ya explicamos, el estudio no muestra una disminución en el número de casos y muertes sino que una disminución en las tasas de crecimiento diarias de casos y muertes por COVID-19. 

El impacto se multiplica “porque la tasa de crecimiento es exponencial”, nos dijo José Luis Jiménez, profesor de química atmosférica y analítica de la Universidad de Boulder Colorado que no participó en el estudio. “Entonces, es como su hipoteca: si su interés cambia un poquito, termina ahorrando un montón de dinero. Porque los casos se multiplican”.

Los autores del estudio no contestaron a solicitudes de entrevista de FactCheck.org. Pero el autor principal del estudio, Gery P. Guy Jr., le dijo a Associated Press que aunque los cambios en las tasas de crecimiento diarias suenen pequeños, las cifras se suman rápidamente. 

“Cada día esa tasa de crecimiento está disminuyendo y el efecto acumulativo, de casos y muertes, resulta ser bastante sustancial”, le dijo Guy a AP. 

Por ejemplo, si los casos crecen a un 5% cada día y esa tasa de crecimiento disminuye en 3,5% por día, el número total de casos podría bajar sustancialmente, especialmente con el tiempo. 

Vermund, el decano de la escuela de medicina de Yale, le dijo a FactCheck.org que los resultados son “mucho más impresionantes” de lo que parecen porque muestran cambios en las tasas de crecimiento diarias.

“Este es un efecto bastante grande, lo contrario de lo que ese insidioso periodista dijo”, nos dijo Vermund, refiriéndose al artículo de OAN. 

Neysa Ernst, enfermera jefa de la unidad de biocontención del Hospital John Hopkins, nos dijo que los resultados del estudio no sólo son significativos estadísticamente, sino que también clínicamente. Ernst, quien ha estado en la primera línea del cuidado de pacientes de COVID-19, dijo que cada punto porcentual importa y significa mucho en unidades como la de ella y en salas de emergencia colmadas de pacientes en todo el país. 

“Cada punto porcentual está asociado al miembro de una familia” dijo en una entrevista telefónica. 

Otras distorsiones del estudio

OAN News, y otras publicaciones en las últimas dos semanas, también han dicho erróneamente que los resultados del estudio “estuvieron dentro del margen de error estadístico” o que los “mandatos de uso de mascarilla no mostraron una diferencia estadística”. Estas publicaciones malinterpretaron una línea del estudio que dice: “las tasas de crecimiento de casos y muertes diarias antes de la implementación de los mandatos de uso de mascarilla no mostraron una diferencia estadística respecto del período de referencia”.

Pero el “período de referencia” es 20 días antes de la implementación de los mandatos de uso de mascarilla. 

Es decir, eligieron con pinzas una parte del estudio que simplemente dice que no hubo una diferencia en las tasas de crecimiento diarias de casos y muertes durante tres periodos anteriores a la implementación, no posteriores. Como Guy explicó a AP, el estudio analizó las tasas de crecimiento anteriores a la implementación para asegurarse de que no hubiera una tendencia en curso antes de ésta. 

El estudio sí encontró “diferencias estadísticamente significativas” después de la implementación de los mandatos. 

Vermund dijo que este método de evaluación que mira las tendencias que ocurren antes y después de cambiar una variable, llamado análisis pre-post, es muy comúnmente usado para mirar si una intervención comunitaria trae un beneficio o causa un daño. El problema con ellos, dijo, es que puede haber otros factores comunitarios que cambien al mismo tiempo. Pero dijo que eso es menos problemático cuando se miran periodos de tiempo cortos, como hace este estudio. 

El artículo de OAN, titulado en inglés “CDC: Mascarillas no previenen el COVID-19, estudio encuentra mascarillas tienen efecto insignificante en los casos de coronavirus”, malinterpreta el estudio aún más al confundir la disminución en las tasas de crecimiento con la efectividad de las mascarillas.  

“Las mascarillas fueron 0,5 por ciento efectivas en los primeros 20 días del mandato y menos del 2 por ciento efectivas luego de 100 días”, dice el artículo. 

Pero la vocera de los CDC dijo que “el estudio no analizó la efectividad de las mascarillas”. 

Vermund dijo que al no incluir el número real de casos o muertes detrás de la disminución de las tasas de crecimiento diarias, los CDC hacen que el estudio sea un poco difícil de entender para el público general. Aún así, dijo, el artículo de OAN es “completamente engañoso”. 

“No entienden nada de epidemiología”, dijo. “El hecho de que usted vea una disminución significativa de las tasas de crecimiento en un período tan corto de tiempo, eso no es insignificante”. 

Jiménez, que es experto en aerosoles y ha estado trabajando desde el comienzo de la pandemia para demostrar que el virus viaja por el aire, nos dijo que los resultados son importantes y significativos porque miran al público general, en vez de resultados en un laboratorio. 

Los resultados hubieran sido incluso más potentes, dijo, si las personas hubieran usado las mascarillas de una manera más efectiva desde un comienzo. Pero la ciencia de las mascarillas ha evolucionado lentamente y el estudio analizó estadísticas del año pasado, cuando la mayoría de la población no estaba usando mascarillas adecuadamente. Aún así, dijo, los resultados son robustos. 

“Las mascarillas son esenciales”, dijo Jiménez. “Y como no lo van a ser para un virus que inhalamos”. 

Vermund está de acuerdo. Dice que, basado en estudios y en lo que llama una evidencia arrolladora, no hay dudas sobre la eficacia de las mascarillas para reducir el COVID-19. Lo que es interesante sobre este estudio, dijo, es verlo en un escenario del mundo real. 

“Esta fue una especie de evaluación en el mundo real, considerando la forma en que la gente usa, o mal usa, las mascarillas en el mundo real, ¿valen la pena? Y la conclusión es que definitivamente valen la pena porque reducen la velocidad de crecimiento de la pandemia, se empieza a mitigar la magnitud de la epidemia”, dijo. 

A pesar de que los CDC reconocen las limitaciones del estudio, concluyen que las medidas que requieren uso universal de mascarillas y prohíben la operación de restaurantes son herramientas importantes, entre “otras estrategias de salud pública”, para reducir la propagación del COVID-19. 

Traducido por Catalina Jaramillo.

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