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SciCheck’s COVID-19/Vaccination Project

Conservadores promueven video editado de comentarios de la directora de los CDC sobre la efectividad de las vacunas contra COVID-19


This article is available in both English and Español

Compendio SciCheck

Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, analizó un estudio reciente que encontró que en las raras ocasiones en las que personas completamente vacunadas murieron por COVID-19, la mayoría de ellas tenía múltiples factores de riesgo de enfermedad grave. Pero una versión editada de la entrevista eliminó la referencia a personas vacunadas, lo que algunos conservadores aprovecharon para afirmar de manera tendenciosa que Walensky hablaba del total de muertes por COVID-19.


Historia completa

Un estudio publicado inicialmente el 6 de enero, encontró que entre las personas con la vacuna completa, las enfermedades graves o muertes por COVID-19 fueron inusuales. El estudio también observó que, de aquellos que sí murieron por COVID-19 estando completamente vacunados, un 78% tenía al menos cuatro factores de riesgo de COVID-19 grave.

Al día siguiente, el programa “Good Morning America” de ABC incluyó un segmento al inicio del programa que destacaba las conclusiones del estudio. En ese segmento, el corresponsal Matt Gutman reportó que: “Sabemos desde hace tiempo cuán efectivas son las vacunas, pero este nuevo estudio agrega cifras reales a esa noción, mostrando básicamente que, si usted está vacunado, tiene más probabilidades de morir por un rayo que morir por COVID”.

De hecho, según el Servicio Meteorológico Nacional, las probabilidades de que una persona en Estados Unidos sea alcanzada por un rayo son de 1 en 15.000 en toda su vida. Y, entre las 1,2 millones de personas incluidas en el estudio, las probabilidades de que una persona completamente vacunada muera de COVID-19 son de 1 en 30.000. Por supuesto, tal como el estudio concluyó, estas probabilidades no son universales. Aquellos de más edad o con condiciones subyacentes, a lo que en ocasiones se le llama comorbilidades, enfrentan un riesgo mayor que quienes no las padecen.

El estudio salió a relucir nuevamente en un pasaje posterior del programa cuando la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) la doctora Rochelle Walensky, compareció como invitada para hablar sobre la pandemia. Esta fue la pregunta final de la presentadora Cecilia Vega: “Quiero preguntarle sobre esos titulares esperanzadores sobre los que conversamos esta mañana, este nuevo estudio que muestra lo bien que funcionan las vacunas para prevenir enfermedades graves. Ante eso, ¿es el momento de empezar a repensar cómo vivimos con este virus, que está aquí potencialmente para quedarse?”

A continuación la respuesta completa de Walensky (el énfasis en negritas es nuestro):

Walensky, 7 de enero: “Ya sabe, un estudio realmente importante. Si me permite resumirlo: un estudio de 1,2 millones de personas que fueron vacunados entre diciembre y octubre y que demostró que la enfermedad grave ocurrió en el 0,015% de las personas que recibieron su pauta primaria y la muerte en el 0,003% de esas personas. La mayoría de las muertes, más del 75%, ocurrieron en personas que tenían al menos cuatro comorbilidades. Así que, la verdad es que esas personas no estaban bien desde el comienzo. Y sí, noticias realmente alentadoras en el contexto de ómicron, esto significa que usted no solo debe recibir su pauta primaria, sino que también su dosis de refuerzo. Y sí, estamos realmente animados por estos resultados”.

Pero “Good Morning America” transmitió una versión de la respuesta de Walensky que había sido “editada por tiempo”, según una aclaración al final del clip que mostraba la respuesta completa de la directora de los CDC en la página web del programa. 

El comienzo de su respuesta fue eliminado y la cadena de televisión transmitió solamente el fragmento en negritas. 

Eso fue el viernes 7 de enero. El lunes siguiente, ocho importantes figuras de la derecha habían destacado el video editado, sugiriendo que Walensky hablaba sobre [el 75% de] todas las muertes desde que la pandemia empezó en 2020 y que los CDC habían omitido esta información para promover intereses partidistas. Muchos usaron el video para perpetuar la falacia que ha circulado durante casi toda la pandemia: que los entes de salud pública han inflado las muertes por COVID-19 para mantener el poder y fortalecer a aliados políticos. Hemos publicado al menos seis falacias similares desde abril de 2020.

Una cuenta de Twitter manejada por el Partido Republicano, por ejemplo, destacó el video; y Donald Trump Jr. tuiteó tres veces al respecto ese lunes 10 de enero, y en un mensaje escribió: “Demócratas/Medios de comunicación aprovecharon para impulsar su narrativa. Ahora intentan salvar a Joe/Demócratas que no han hecho nada bien”. Ninguno ha actualizado sus mensajes para corregir la información.

La noche del lunes, el presentador de Fox News, Tucker Carlson, presentó el clip con la respuesta incompleta de Walensky y dijo: “con Trump convenientemente fuera del cargo, los CDC están admitiendo públicamente que, sí, mintieron”.

Pero eso no es cierto.

Primero, tal como dijimos, Walensky hablaba sobre un estudio de personas completamente vacunadas. No estaba revelando información nueva sobre todas las muertes por COVID-19.

Segundo, los CDC le han dicho al público desde hace tiempo que aquellos con ciertas condiciones de salud preexistentes enfrentan el mayor riesgo de desenlaces graves por la enfermedad. Eso no es nada nuevo. 

Una semana después de que la Organización Mundial de la Salud declaró al COVID-19 como una pandemia global, en marzo de 2020, los CDC publicaron un reporte según el cual estadísticas iniciales procedentes de China sugerían que una mayoría de las muertes por COVID-19 ocurrió entre personas mayores de 60 años y entre aquellos con condiciones subyacentes serias. Los CDC también publicaron conclusiones similares al mes siguiente.

Y los CDC continúan informando al público en su página web sobre los riesgos de enfermedad grave por COVID-19 para aquellos con condiciones subyacentes, incluyendo el hecho de que más del 81% de las muertes ha ocurrido entre mayores de 65 años.

Así que, aun si Walensky hubiese estado hablado sobre las muertes por COVID-19, en general, no habría sido información nueva que una gran porción de esas muertes ocurrieron entre personas de edad más avanzada y con otras afecciones.

Los desenlaces negativos de COVID-19, sin embargo, no ocurren solamente en personas mayores o con otras afecciones médicas. Personas saludables de cualquier edad pueden enfermar de gravedad y morir, pero la vacunación reduce estos riesgos. Estadísticas de los CDC, por ejemplo, muestran que en noviembre de 2021, las hospitalizaciones vinculadas al COVID-19 eran 10 veces más frecuentes en adolescentes no vacunados de entre 12 y 17 años, 17 veces más frecuentes en adultos no vacunados de entre 18 y 49 años, y 16 veces más frecuentes en aquellos entre 50 y 64 años de edad, comparados con los completamente vacunados. Información preliminar también sugiere que la vacunación reduce la posibilidad de que una persona infectada con coronavirus desarrolle afecciones posteriores al COVID.

Conclusiones del estudio

Walensky hablaba sobre un estudio realizado por científicos de los Institutos Nacionales de Salud, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y los CDC, el cual incluyó 1,2 millones de adultos completamente vacunados (aunque no todos con la dosis de refuerzo) que recibieron las inyecciones entre diciembre del 2020 y octubre del 2021.

Para contextualizar el estudio, vale decir que más de 209 millones de personas han recibido la vacuna completa en EE. UU. hasta el momento.

Las estadísticas sobre las personas incluidas en el estudio provino de 465 hospitales y redes de salud de todo el país.

De las 1,2 millones de personas vacunadas, 2.246 contrajeron COVID-19. De esas, 189 tuvieron un desenlace grave. Y de ellas, 36 murieron.

Todos los que tuvieron un desenlace grave tenían al menos uno de ocho factores de riesgo: tener más de 65 años, un sistema inmune comprometido, diabetes, o enfermedades crónicas del riñón, corazón, pulmón, el sistema nervioso o el hígado.

Y, a medida que la gravedad de la enfermedad aumentaba, también era mayor la probabilidad de que el paciente tuviese al menos cuatro de esos factores de riesgo.

En los escenarios más negativos, los decesos, 28 pacientes, o el 78%, tenían al menos cuatro.

Esa fue la cifra a la que Walensky se refirió.

Traducido por Luis Alonso Lugo.

Nota del editor: El Proyecto de Vacunación/COVID-19 de SciCheck es posible gracias a una beca de la Robert Wood Johnson Foundation. La fundación no tiene control alguno sobre las decisiones editoriales de FactCheck.org, y los puntos de vista expresados en nuestros artículos no reflejan necesariamente el punto de vista de la fundación. El objetivo del proyecto es aumentar el acceso a información precisa sobre el COVID-19 y las vacunas, y reducir el impacto de información errónea.